De un tiempo a esta parte la ciencia ficción se está incorporando a la realidad a pasos agigantados. Y lo hace para mejorar la calidad de vida de los seres humanos. Un buen ejemplo de este hecho lo ha protagonizado una empresa valenciana, Kanteron Systems, especializada en soluciones tecnológicas aplicadas a la sanidad que ya compite con las grandes multinacionales del sector.
Entre los productos que ofrece Kanteron Systems destaca un software libre, una estación de trabajo para el tratamiento de imágenes médicas digitales y una solución para el almacenamiento y distribución de las imágenes que se emplea en la actualidad en las radiografías digitales, resonancias o escáneres que realizan los hospitales.
La empresa facturó el año pasado un millón de euros con la venta de estas soluciones informáticas aplicadas a la medicina y prevé multiplicar por cinco la facturación este año.
El director de la compañía, Juan Tatay, destaca el éxito obtenido por las tres soluciones informáticas que han generado, las imágenes médicas, el almacenamiento y distribución de las imágenes y el sistema de información hospitalario que facilita la historia clínica del paciente, una solución que no tiene nada que ver con la historia clínica.
Y ha llegado a este momento de expansión con tan sólo cinco años en funcionamiento. Fue en 2005 cuando el empresario e informático Jorge Cortell fundó esta empresa emprendedora junto al físico Alberto Corvi, quien posteriormente la dejó atraído por la idea de ser profesor. Tatay señala que los inicios fueron difíciles. «Jorge y Alberto empezaron jugando, buscando financiación y poniendo dinero de su bolsillo porque desestimaron la entrada de socios capitalistas para que no tomaran las riendas de la empresa».
Ahora tienen en plantilla a diez empleados y otras 26 personas subcontratadas para trabajos de programación específicos. «El más joven soy yo y tengo 42 años», señala con humor Tatay.
Una de las principales virtudes de su producto reside en la capacidad de acoplarse a los sistemas informáticos que ya existen en los hospitales, y adaptarse a las necesidades de los facultativos.
Tienen presencia o productos en funcionamiento en un hospital público de Irlanda, en Praga, Italia, Teherán, Estados Unidos, Francia, Japón, India o Portugal, ya sea de forma directa o a través de distribuidores consolidados. El 'gran salto' lo han dado este año con la adjudicación de un concurso de la administración pública de Perú, al que se presentaron de la mano de IBM.
«En Colombia también hemos encontrado un distribuidor y pretendemos introducirnos, por ejemplo, en las Cajas de Compensación, una combinación de lo que aquí conocemos por mutuas y la obra social de las cajas de ahorros, que prestan a los trabajadores del país asistencia sanitaria o acceso a viviendas de protección oficial», explica Tatay.
En México han instalado 70 estaciones de trabajo, concretamente para el sistema de radiología del hospital 20 de Noviembre. Telemedicina en estado puro, con la última tecnología al alcance de los profesionales.
Ordenador a la carta
Su última propuesta es el Kanteron Room Conect (KRC), la sustitución de las habituales televisiones de pago de las habitaciones de los hoteles, por un ordenador que satisface todos los requisitos de conectividad para los pacientes y los médicos.
Este sistema facilita, a través de la pantalla, canales de televisión públicos y premium, control de visionado (rebobinar, pausar, rebobinar), vídeo a la carta, acceso inmediato a películas y control de reproducción similar al DVD.
Esta terminal ofrece, al mismo tiempo, acceso a canales de radio y audiolibros, internet, correo electrónico, videoconferencias...
Y lo que es más importante, al hospital le brinda un sistema de comunicación con el personal sanitario, selección de comidas, envíos de mensajes y peticiones, monitorización del paciente, acceso a su historial y a su mediación e incluso la adquisición de datos clínicos mediante equipamiento médico conectado a las pantallas que según Tatay «reduce a la mínima expresión posibles errores en la toma de datos».
Todo este esfuerzo ha recibido esta semana un merecido reconocimiento, el Premio Emprendedor XXI que promueve la Caixa y en el que participa la Empresa Nacional de Innovación (Enisa), adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, en su fase autonómica. El galardón se entregó en el marco del Día del Emprendedor que se celebró en Feria Valencia, una jornada organizada por la Generalitat Valenciana, a través del Impiva.
Juan Tatay señala que la compañía ha recibido este premio «con mucha alegría y satisfacción personal, porque llevamos cinco años apostando fuerte por nuestras ideas. Es un mérito y un reconocimiento a nuestro trabajo».
Y así se ha reconocido, porque su solución de software libre, de código abierto sin restricciones, permite que la velocidad y el desarrollo de sus aplicaciones sean incomparables en esta industria.
Disponen de soporte técnico local, garantía de recompra y la ventaja de integrarse con equipamientos informáticos ya existentes. «Estos condicionantes positivos, unidos al acceso directo al equipo de programadores permite al cliente disponer de una inversión garantizada», puntualiza Juan Tatay.
El director de la compañía comenta, asimismo, que alguna de las aplicaciones que han creado son «primicias mundiales», como la programación en 64 bits, «lo que permite el manejo de un número ilimitado de imágenes simultáneas, reconstrucciones en tiempo real, esquemas compuestos de color que el médico puede personalizar a su gusto o la multi-videoconferencia con colaboración integradas».
Un trabajo que se resume en tres siglas, los sistemas KDS, que ya son empleados por algunos de los doctores más prestigiosos del mundo, en sus respectivos campos. Tecnología médica valenciana de última generación.



