Los primeros datos provisionales de matriculación de escolares de tres años para el próximo curso en la Vall d'Uixó han reparado en dos zonas donde hay más alumnos que plazas en cuanto a la primera opción elegida por los padres. Aún falta por conocer cómo serán los listados oficiales, que saldrán el 1 de junio, pero por si la situación no varía entonces, desde educación, según la concejala Anabel Palasí, «ya se ha previsto la posible habilitación de aulas para asumir a los alumnos en los colegios Recaredo Centelles y Eleuterio Pérez». La medida, según explica, tiene como objetivo «atender lo mejor posible la petición de los padres», con lo que ha querido tranquilizar a los vecinos sobre el futuro de los más pequeños.
«Hemos detectado que muchos padres y madres se han decantado por inscribir a los niños y niñas como primera opción en la zona que ocupan los colegios Cervantes y Centelles, lo que ha provocado que haya una falta de plazas en ese área, cosa que es novedosa este año», ha precisado. En este caso hay espacio disponible para un aula más en el Centelles, que se habilitará si todo sigue igual.
El otro punto donde también faltan plazas escolares ya entraba dentro de los cálculos y es que se repite la situación del pasado año. Los colegios Sant Vicent, Eleuterio Pérez y la Asunción también están copados. Los tres se encuentran en plena zona de expansión de la ciudad, por lo que, para remediar el problema, este año se habilitará un aula más para los pequeños en el colegio Eleuterio Pérez. Cabe recordar que el año pasado fue el Sant Vicent quien acogió la clase extra.
De todas formas, según Palasí, «todo son previsiones y hay que esperar a que el proceso termine de manera provisional el 1 de junio con la publicación de las listas» pues algunos de los alumnos pueden tener como segunda o tercera opción «los centros en los que se disponen vacantes».
En la Vall se da la situación de que mientras faltan muchas plazas en colegios como el Centelles, el Cervantes, el Eleuterio Pérez, el Sant Vicent o la Asunción, hay otros centros educativos a los que les faltan bastantes alumnos para completar un aula. Son los casos del Blasco Ibáñez, Lleonard Mingarro o la Cova, que se ubican en los barrios, o bien el Ausiàs March, dentro del centro urbano, y en el que también hay plazas disponibles.
También cabe destacar que la previsión inicial era que se inscribiesen prácticamente todos los niños y niñas censados con edad de acceder a los centros edicativos, que eran 414, para los que se disponía oficialmente de sólo 363 plazas vacantes. Finalmente, según Palasí, «no se han inscrito todos, bien porque se han trasladado a otra localidad, o bien porque han preferido matricularse en algún centro concertado» y la diferencia final no será tan elevada».
Este primer proceso terminará el 1 de junio con la aparición de las listas oficiales.








