Un grupo de representantes sindicales de los profesores de los centros concertados valencianos se trasladaron ayer hasta la Conselleria de Hacienda para reclamar a la Administración los retrasos pendientes desde 2008, que suman 15 millones de euros. Esto significa que el Consell adeuda entre 500 y 700 euros a cada docente de estos colegios, tal y como explicaron desde FETE-UGT.
La intención de los profesores era encerrarse en la Conselleria hasta conseguir audiencia con algún cargo público. Sin embargo, como apuntaron ayer, sólo llegaron a ser recibidos por una técnico, y finalmente se les remitió a un reunión con el director general de Educación, prevista para hoy. Además de UGT, participaron representantes del STEPV, de CC.OO. y de USO.
Otras de las peticiones son el complemento autonómico para el personal administrativo (pendiente desde 2005) y el aumento previsto para este año de las plantillas de Infantil y Primaria, que no se ha acometido.








