Primero será un encierro, el lunes, en la Conselleria de Hacienda, que servirá para calentar motores porque dos días después, el miércoles, le seguirá una concentración de protesta frente al Palau de la Generalitat. La próxima semana, por tanto, comenzará calentita en el sector de la enseñanza concertada -es decir, la enseñanza privada que se sostiene parcial o totalmente con fondos públicos-.
Los sindicatos convocantes -STEPV, FETE-UGT, CC OO y USO- denuncian que a los profesores de este sector -más de 14.000 en la Comunitat Valenciana- se les adeudan atrasos del año 2008 de alrededor de 15.900.000 euros. «En Infantil, Primaria y Bachillerato, a cada docente se le debe 700 euros. A los de primero y segundo de Secundaria, 533; y a los de tercero y cuarto de ESO y Formación Profesional, 535», detalló ayer M.ªJesús Roig, secretaria de enseñanza privada de FETE-UGT. Además de esas cantidades, también exigen el abono de los trienios del 2006 y las pagas de antigüedad. «En la concertada, cumplidos los 25 años trabajados, tenemos derecho a cobrar cinco pagas netas. Pero el año pasado hubo un parón y se está produciendo retraso en el cobro».
Según Roig, en una reunión mantenida la semana pasada con la administración, sus responsables manifestaron que sí se había pagado «algo» de lo correspondiente a 2009, «sin embargo los compañeros aseguran que no han cobrado nada. Y de lo correspondiente a 2010 mucho menos».
Condiciones
Aparte del pago de lo adeudado, «que Educación se comprometió a abonar el último semestre de 2009», los docentes piden mejoras laborales efectivas. Según denuncian, por ejemplo, aunque se acordó aumentar la plantilla para Infantil y FP «esta medida lleva dos cursos completamente paralizada».
En cuanto a los centros de educación especial, aseguran que el profesorado específico -como psicólogos o logopedas- «sigue sin estar homologado pese a las promesas que se les hicieron, tampoco reciben el sueldo como deben ni los incluyen en plantilla». Además, insisten en que no existe una equiparación entre estos centros y los de la enseñanza pública.
También reivindican la recolocación de los docentes procedentes de centros en crisis y la descongelación del salario del personal de administración y servicios.
La Conselleria de Educación, por su parte, aseguró ayer que continúa trabajando «para solucionar las cuestiones que plantean». No obstante, la postura adoptada por los sindicatos es claramente de no esperar. «En Educación hay muy buenas palabras pero ahí se quedan. El motivo que arguyen es que no se nos paga por una cuestión de presupuesto, por eso exigiremos que nos reciban en la Conselleria de Hacienda. Y no nos moveremos de allí hasta que un director general o un secretario autonómico, y no un técnico cualquiera, nos dé una explicación», insistió Roig.








