«Inadmisible e inaudito», con estas palabras calificó ayer Guy Haug -experto en Desarrollo Universitario- que las universidades valencianas no figuraran entre las que fueron reconocidas con el sello de Campus de Excelencia por el Ministerio de Educación el pasado noviembre.
Haug, considerado uno de los «padres» en el proceso de creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), manifestó que la calificación de «proyecto prometedor» que se dio a la propuesta presentado conjuntamente por la Universidad Politécnica (UPV) y la de València «se trata de una categoría menor» e insistió en que dado el potencial de ambas instituciones sería «incomprensible» que no fueran reconocidas finalmente en la próxima convocatoria, en octubre.
El especialista, que participa en el Congreso Valencia Global 2010, organizado por la Escuela Superior de Ingeniería del Diseño de la UPV, afirmó también que la primera fase de la adaptación de los estudios al plan Bolonia, ha sido «algo caótica». Haug lo achacó a que son cambios que afectan «a millones de personas». En el caso español señaló que este proceso se ha percibido «como algo foráneo e impuesto, lo que no es cierto puesto que se trata de un esfuerzo colectivo». Y explicó que la adaptación ha ido «un poco más retrasada» en las universidades españolas, lo que consideró normal teniendo en cuenta el modelo académico tradicional español, aunque resaltó que «es uno de los que más ha avanzado en Europa en los últimos 20 años».








