Las pintadas en las fachadas de los edificios tienen los días contados. El Ayuntamiento de Benidorm ha decidido acabar con los graffitis que afean las calles del municipio mediante acuerdos con los dueños de los establecimientos para llevar a cabo la limpieza con un nuevo sistema de desincrustación, que puso ayer en marcha el propio alcalde Agustín Navarro.
La intención del Consistorio es que aquellas fachadas en las que aparezcan palabras malsonantes o insultos queden limpias, sobre todo en las zonas donde haya menores o en los comercios, según apuntó el primer edil.
Esta limpieza correrá a cargo del Ayuntamiento en los casos más llamativos y, en los demás, se hablará con los propietarios para llegar a un acuerdo mutuo e incluso el Consistorio podría asumir el coste.
Navarro fue el encargado de experimentar ayer mismo con el nuevo sistema de limpieza que elimina los chicles de las calzadas, así como la suciedad de las baldosas, los graffitis y las pintadas que afean los bancos, junto al edil de Escena Urbana, Conrado Hernández, en la plaza de l'Enfant.
El alcalde de Benidorm explicó que el objetivo de esta iniciativa es que, una vez acondicionadas las 36 calles de la primera fase, se pueda realizar una nueva contratación para que se extienda al mayor número de vías del municipio posibles.





