La ausencia prolongada de Fabra no deja vacante tan sólo el sillón del presidente provincial sino también el de la dirección del Partido Popular castellonense. Aquí, sin embargo, no se prevé relevo alguno, ni siquiera transitorio.
La creación de la figura del adjunto a la presidencia en el último congreso provincial de partido, para la que fue designado Javier Moliner, deja resuelta la sustitución temporal del presidente al frente del partido sin mayores contratiempos. De esta forma, Moliner, que desde que fue designado en el cargo ha ido intensificando su participación en actos de la formación, verá reforzada considerablemente su posición de liderazgo en el PP castellonense.
Aunque fuentes del partido rechazaron que la ausencia de Fabra vaya a provocar cambios en el normal funcionamiento del partido, ya que Moliner ya venía ejerciendo de sustituto del presidente en actos internos, la ausencia prolongada de Fabra proporciona al vicealcalde de Castellón la oportunidad de afianzarse en el PP y ganar adeptos para garantizarse una sucesión tranquila en la dirección del partido, si Fabra cumple su anuncio y renuncia a repetir como líder de los populares. El nombramiento de Moliner como adjunto al presidente respondía, precisamente, a esta estrategia, que se vería ahora precipitada por los acontecimientos.




