No en todos los países emergentes los cambios -sean demográficos, de urbanización, etc- se están produciendo a la misma velocidad, ni en el mismo sentido. En Schroders ponen el ejemplo de China y de India, dos economías que, como aseguran Katherine Davidenson y Virginie Maisonneuve -jefa del equipo de acciones globales-, «están destinadas a ser cada vez jugadores más importantes en el mundo; en términos económicos, geopolíticos y de inversión». Ambas tienen una enorme población: 1.300 y 1.200 millones de personas respectivamente. «Pero mientras la población de India va a continuar creciendo hasta 2050, aunque sea a una tasa más baja, China llegará a su punto álgido en 2030. A partir de ahí comenzará a decrecer ligeramente», aseguran las expertas de Schroders. China envejece más rápidamente que India, por su política de un hijo. También son diferentes los procesos de urbanización. Y los gestores es algo que toman en cuenta a la hora de realizar sus apuestas.




