Si alguien tenía alguna duda de que el líder de Consell, Francisco Camps, no aguanta al socialista Ángel Luna, ayer las despejó todas. Por primer vez en un año, la palabra Gürtel no se pronunció ni una sola vez en la sesión de control al jefe del Consell. Pero el debate político entre Camps y Luna estuvo perfumado en su totalidad por un caso que saltó a la luz doce meses antes.
El líder del Gobierno valenciano utilizó una retahíla de calificativos para referirse a Luna -por extensión también se los puede aplicar Jorge Alarte- y descartó mantener una reunión con el PSPV para consensuar medidas contra la crisis por el tipo de interlocutores que presenta el principal partido de la oposición.
Camps se llevaba mejor con Ignasi Pla. Y cada vez que tiene la oportunidad lo deja caer. Ayer lo hizo. Puso en valor a su amigo, al que nunca atacó por la reforma de la cocina que le costó el cargo de secretario general del PSPV, para intentar dejar en evidencia a Luna, el que, según el presidente, le quería ver muerto en una cuneta. A Pla no le hizo gracia la gracia.
El portavoz socialista fue don erre que erre. Agotó los cinco minutos de la pregunta y los dos de la repregunta para ver si el presidente del Consell estaba dispuesto a sentarse y, «sin condiciones», buscar medidas para salir de la crisis.
Camps se mostró dispuesto a hablar con todos menos con ellos: Luna y Alarte. El jefe del Consell no le dirigió la mirada al síndico socialista en toda la sesión de control. Hubo un momento en que Luna le espetó: «¡Míreme a la cara!» Ni le perdona ni le perdonará.
Durante su contestación al portavoz socialista, Camps se mostró convencido de que «se llegarán a acuerdos con personas que representan la inteligencia y decencia de los valencianos».
Luna siguió apretando: «Olvídese de los ferraris y ponga los pies en la tierra». La petición de una reunión la realizó hasta cansarse. Camps no dijo que no, pero la descartó al volver a comparar la etapa de Pla con la de Alarte al frente del PSPV: «He tenido la suerte de reunirme con gente cabal, inteligente, con talante y seriedad que han sabido hacer del diálogo y el acuerdo una forma de ser». Luna, en la réplica, estuvo ágil: «Igual se refiere a 'El Bigotes'».
Lo que quedó claro a los 99 diputados es que Consell y socialistas no se sentarán para hablar de la crisis económica. Por lo menos, ahora. Camps no terminó su intervención sin cargar contra el Gobierno de Zapatero por la falta de financiación: «En diciembre de 2008, el presidente prometió a los valencianos 1.300 millones de euros. Un año después, que es lo que tardó en enviar el dinero, se han perdido por el camino 500 millones».
Camps insistió en que sólo hablará con interlocutores «que tengan la decencia e inteligencia de los valencianos». Luna le afeó el hecho de que sólo vaya a Les Corts «a las sesiones de control».









