Las bruscas bajadas de temperaturas que se están dando este invierno están teniendo una repercusión directa en el sector comercial. Por un lado, la venta de estufas y otros aparatos eléctricos se ha disparado en los últimos días. «Al ver las previsiones, la gente se lo ha tomado en serio. El invierno ha tardado en llegar pero cuando lo ha hecho, lo ha hecho muy fuerte y sí se ha notado un incremento notable en las ventas de electrodomésticos», afirmó el secretario general de la Federación Valenciana de Comerciantes, Aurelio Calvache.
Relacionado con el anterior, otro de los sectores que nota también los efectos del frío es del suministro de gas butano y gasóleo.
La demanda de combustible para las calefacciones de casa de las últimas semanas ha sido muy superior a la del resto del invierno. «No es que se haya vendido mucho más que otros años, pero sí se ha notado el día que hacía frío, porque venía muchísima gente a por bombonas o garrafas e incluso alguna vez nos hemos quedado sin suministro. El problema es que este invierno ha sido raro, porque ahora hace frío pero hace una semana no, y dentro de dos días, puede salir el sol», explicó José Juan, operario en una estación de servicio.
También lo han notado las tiendas de ropa. Si bien no ha sido un año de grandes ventas, lo que sí se está experimentando ahora es que la venta de prendas de temporada de invierno se ha prolongando mucho en el tiempo. Otros años, en esta época apenas quedaba ropa de abrigo en los escaparates. «Parece que con las rebajas y con el frío que está habiendo estas semanas, la gente se ha animado a última hora a hacer las compras», afirmó Mari Cruz, responsable de un comercio.








