El interés de los investigadores por frenar el cáncer de útero no cesa. El grupo de expertos en vacunas del Centro Superior de Investigación en Salud Pública (CSISP) de Valencia ha dado un nuevo paso en el estudio para conseguir una vacuna contra el papiloma que proteja de más tipos del virus que la actual.
El doctor Javier Díez, coordinador del grupo de expertos en vacunas del CSISP, adelantó a LAS PROVINCIAS que ya han captado «a 50 preadolescentes de 9 a 13 años para participar en el trabajo». En opinión del especialista, el «reclutamiento» está teniendo un buen resultado porque las familias «han visto que la vacuna que se está administrando hasta ahora es efectiva y segura».
El número de preadolescentes que participarán en el ensayo se extenderá a 70 en los próximos días. Los expertos prevén empezar a trabajar «dentro de unas dos o tres semanas».
El objetivo de este trabajo no es otro que conseguir «ampliar la cobertura» de protección de la vacuna que previene el cáncer de cuello de útero.
Más serotipos del virus
El medicamento que se administra en la actualidad ofrece protección para determinados serotipos del virus del papiloma, pero los investigadores valencianos trabajan para que se amplíe el número de serotipos y conseguir que las adolescentes estén más protegidas.
En su momento, el coordinador del equipo investigador ya explicó que con los medios de que se dispone en la actualidad, la vacuna del papiloma «protege de hasta siete serotipos» y con su estudio pretenden cubrir «seis más» y, por tanto, ofrecer mayor cobeertura frente al riesgo de contraer la enfermedad.
La captación de estos 50 niños es el primer paso para un trabajo que se desarrollará a lo largo de los próximos dos años. En 2011 ya se dispondrá de los primeros resultados. Ello permitirá seguir avanzando en la investigación.
Díez apuntó que entre los preadolescentes que se han captado para el estudio también hay varones. No será la primera vez que el equipo que coordina el doctor Díez se enfrente a la vacuna del papiloma. Ya participaron en el proceso de investigación que permitió desarrollar el fármaco que desde noviembre de 2008 se administra a las niñas de 14 años.
Con su aportación detectaron que el virus podía estar implicado en el cáncer de útero y se puso en marcha una investigación. Se vio que el virus del papiloma no sólo interviene en el cáncer de cuello de útero, también en el de vulva, pene y en cánceres orales.







