El Consejo de Medio Ambiente de San Vicente estudió en su última reunión un informe sobre indicadores de sostenibilidad en el municipio, que mide la contaminación atmosférica, acústica, volumen de residuos y consumo de agua y luz. La alcaldesa, Luisa Pastor, destacó dos aspectos del mismo. Por un lado, la recuperación de la calidad del aire, que vuelve a situarse en niveles normales tras el cese de actividad de la fábrica de cementos, y, por otro, «el hecho de que estemos haciendo los deberes en materia de ahorro energético», señaló Pastor.
El edil del área, José Rafael Pascual, resaltó, por su parte, que el informe refleja que, mientras en el 2006 la presencia de partículas en la atmósfera era de 68 superaciones diarias, cuando el límite permitido es de 35, en el 2009 sólo alcanzó la cifra de 8, coincidiendo con el cese de la actividad de la cementera. «Igualmente, se ha reducido la emisión tanto de dióxido de azufre como de ozono», añadió.







