No las quiere ni Villena, ni Xixona ni Algimia ni Reciplasa. Pero el Ayuntamiento de Alicante podría abrir un paréntesis en la 'guerra de las basuras' entablada entre las tres provincias valencianas a raíz del futuro cierre del vertedero de Vilafranca y, sin que ni siquiera se le haya pedido, ha abierto la posibilidad de que los desperdicios que ya no tienen cabida en los vertederos de Castellón pudieran desplazarse hasta la capital alicantina. Eso sí, para comenzar a estudiar esta posibilidad, el Ayuntamiento de Alicante sólo pone una condición: que se le pida.
Lo dijo ayer el concejal de Atención Urbana en el Ayuntamiento de Alicante, Andrés Llorens, quien dejó claro que si el vertedero de la ciudad recibiera una petición para tratar las basuras de Castellón, así como las de Valencia, que se encuentran en una situación similar, el consistorio estaría dispuesto a estudiarlo y ver si las instalaciones alicantinas «tienen capacidad para asumir ese problema». De esta forma, Alicante se desmarca de la frontal oposición que ha recibido la posibilidad de que las basuras del norte de Castellón viajen hasta el sur de la Comunitat -precisamente anoche los alcaldes y portavoces socialistas de los municipios alicantinos afectados por la llegada de residuos a Villena y Xixona se reunían para tratar esta cuestión- y abre una posibilidad que, al parecer, a nadie se le había ocurrido todavía.
«Al Ayuntamiento no nos ha llegado ninguna solicitud en estos momentos para atender ese problema, y si nos llegara, lo estudiaríamos y ya veríamos si el vertedero tiene capacidad», añadió al respecto. En la actualidad, el vertedero dispone de capacidad en sus depósitos para terminar este mandato, y está previsto que «con la finalización de la nueva celda aguante cinco o seis años más». Pese a que el edil aseguró que no hay prevista esta legislatura ninguna ampliación de los vasos de vertido, matizó que sí se ha pedido «una autorización a la Conselleria para una futura construcción de la quinta celda del vertedero», si bien insistió en desvincular esta ampliación con la posible recepción de basuras procedentes de otras provincias, donde, reconoció, «tienen un problema gordo».
No le falta razón al edil alicantino. El anuncio del inminente cierre del vertedero de Vilafranca, propiedad de la Diputación, dejará sin espacio donde verter a una veintena de pueblos de las comarcas de Els Ports y el Maestrat. Pero no sólo estos municipios, en su mayoría de pequeño tamaño, están en problemas. En la misma zona 1 de los planes zonales de residuos, correspondiente al norte provincial, la falta de instalaciones está saturando vertederos de los principales núcleos urbanos de la comarca, como Vinaròs, Benicarló o Peñíscola. En algunos de ellos el envío de basuras a plantas de fuera de la provincia no es un planteamiento nuevo, aunque al parecer todavía no se ha puesto en práctica, ya que, tal como denunció el Ayuntamiento de Vinaròs esta semana, la Conselleria les sigue sancionando por hacer uso de un vertedero 'alegal'.
El problema de las basuras en el norte de la provincia va para largo, ya que la Conselleria de Medio Ambiente apenas acaba de someter ahora a información pública la autorización ambiental integrada del vertedero previsto en la zona, en el municipio de Cervera, después de un cambio de ubicación necesario por el impacto ambiental que el depósito habría tenido en los terrenos. Mientras tanto, las obras de la planta de tratamiento siguen adelante, con un plazo estimado de ejecución de 20 meses, con lo que las instalaciones de valorización no estarían listas hasta el otoño de 2011.
Hasta entonces, y contando con que para ese momento ya esté listo el vertedero, que se construirá a 12 kilómetros de la planta, las basuras del norte de la provincia deberán buscar un lugar donde depositarse. Alicante podría ser ese lugar, aunque el vicepresidente segundo de la Diputación y diputado de Medio Ambiente, Vicent Aparici, no quiso pronunciarse.
La planta de basuras de Cervera está ya en construcción y estará acabada, previsiblemente, en el verano de 2011. El vertedero asociado a esta planta, sin embargo, acaba de someter a información pública la autorización ambiental integrada de su nuevo emplazamiento.
Está pendiente de resolver la coincidencia de la zona donde está prevista la planta con la reserva urbanística de la Conselleria por el corredor del trasvase del Ebro. Podría suponer algunas modificaciones pero no una nueva tramitación, por lo que se espera comience en breve.





