El presidente de Mercadona, Juan Roig, y la compañía Iberdrola protagonizaron ayer la entrega de los premios Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial 2009, que otorga el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. El responsable de la empresa de distribución valenciana que encabeza el ranking de satisfacción de los clientes en el sector, según destacó el jurado, recogió de manos de la princesa de Asturias y visiblemente emocionado el galardón que reconoce su trayectoria empresarial.
El jurado ha tenido en cuenta su «carácter emprendedor e innovador, que ha convertido a Mercadona en una empresa pionera por sus buenas prácticas de recursos humanos y responsabilidad social corporativa».
Roig aseguró que el galardón les ayudará a «continuar transmitiendo a la sociedad que para salir de la crisis tenemos que trabajar mejor y más y aumentar la productividad». Dedicó el premio a trabajadores, accionistas, directivos y proveedores de la empresa y, especialmente, a los clientes, los verdaderos «jefes» puesto que tienen «el poder sobre la vida y la muerte de una empresa».
Los asistentes también quisieron rendir su homenaje a Roig. Así, el presidente del jurado y presidente de honor de la Fundación BBVA, José Ángel Sánchez Asiaín, le definió como un «empresario de estirpe»; «ejemplar» fue el adjetivo utilizado por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, mientras que el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, le consideró un «empresario impresionante» y un «ejemplo para la juventud y los nuevos emprendedores» porque demuestra que se puede «triunfar trabajando y luchando».
Precisamente Galán recibió ayer hasta tres premios de manos de doña Letizia, puesto que Iberdrola estaba reconocida en las modalidades de competitividad empresarial, internacionalización y, en el caso de Iberdrola Ingeniería y Construcción, en calidad e innovación industrial. El presidente de la compañía, que ha invertido más de 62.000 millones entre 2001 y 2009, consideró los galardones «un reto y un orgullo» para los 33.000 empleados de la firma, que se ha esforzado por seguir el modelo de «tener clientes, trabajadores y accionistas satisfechos y prestar un servicio lo mejor posible a la sociedad».
De la firma, el jurado ha destacado que se haya convertido en una empresa líder mundial en energía eólica. De hecho, en pocos años ha pasado de ser una empresa local a global y es el primer grupo energético nacional, la cuarta mayor empresa española del Ibex 35 por capitalización y una de las mayores eléctricas del mundo.
El jurado también ha valorado su «excelente gestión de marca», que ha sabido ligar la imagen de Iberdrola a la producción de energías renovables y a la protección del medio ambiente, así como el esfuerzo en innovación, internacionalización y políticas de responsabilidad social corporativa.








