Corazones 3D frente a las cardiopatías congénitas

Un corazón impreso en 3D./RC
Un corazón impreso en 3D. / RC

El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla combina desde 2013 la tecnología y la innovación para hacer las operaciones más fáciles a sus cirujanos

JOSÉ A. GONZÁLEZ

Un TAC, una resonancia magnética y una impresora 3D. Estos son los tres elementos principales con los que trabajan un grupo de especialistas del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla para resolver las cirugías complejas a las que se enfrentan en su día a días.

Unos trabajos que comenzaron en 2005 con un proyecto para desarrollar un software de planificación quirúrgica a partir de imágenes de TAC y Resonancia magnética y que se trasladó hasta 2010. El siguiente paso fue la adopción de los modelos en tres dimensiones. "Ahora utilizamos los modelos fabricados con las impresoras 3D en muchas especialidades clínicas de nuestro hospital y en la actividad asistencial diaria", explica a este diario Gorka Gómez Ciriza, investigador colaborador del Grupo de Innovación Tecnológica del hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Cada corazón es único, no hay uno igual. Cada uno tiene su tamaño diferente, sus cavidades, los vasos que le rodean y es por ello que cada réplica lleva un proceso exhaustivo de reconocimiento a través de imágenes TAC y resonancia magnética. "Cuanta más información previa se tenga sobre la forma del corazón del paciente, más sencillo será para el cirujano tener éxito en la operación y menores serán las posibilidades de complicaciones y riesgo", explica Gómez.

La utilidad de este método para las intervenciones quirúrgicas, ha supuesto que si hace casi 50 años solo sobrevivía uno de cada cuatro recién nacidos con cardiopatías vasculares, ahora hasta un 90% alcanza la edad adulta. "Con los modelos de corazón ayudamos a los cardiólogos y a los cirujanos en la planificación de cirugías muy complejas como las malformaciones congénitas del corazón que afectan a entre 8 y 10 niños de cada 1000", señala.

Imagen real

Una vez obtenida la imagen en tres dimensiones que representa fielmente la patología que tiene el paciente, se transforma en una geometría que se pueda fabricar con las impresoras 3D. "Cuando ya tenemos todos los parámetros definidos se genera un archivo con un código que puede leer la impresora y con el que podrá imprimir el modelo que hemos diseñado", añade el experto del Virgen del Rocío.

Desde el año 2006 ya han realizado más de 1.500 reconstrucciones virtuales de casos reales de pacientes y desde el 2011 han impreso piezas para pacientes en más de 400 de los casos. "Donde más impacto está teniendo el uso de esta tecnología es en cardiología infantil, especialmente desde que empezamos a utilizar filamentos flexibles para imprimir las réplicas de los corazones, lo que facilita mucho la exploración a los cirujanos".

Material flexible de BQ

Sin embargo, la unión en 2013 con BQ y la adopción de la impresora Witbox permitió al equipo de Gómez dar un "salto de calidad importante", debido a que comenzaron a imprimir por primera vez con filamentos flexibles.

La impresora de BQ capaz de reproducir corazones.
La impresora de BQ capaz de reproducir corazones. / RC

"Gracias a esto comenzamos a trabajar con nuevas especialidades como la cardiología infantil, que es el área donde más impacto estamos teniendo", añade. Y es que durante una cirugía cardíaca no se tiene fácil acceso al corazón, por lo que el trabajo previo de preparación es de "vital importancia" para el médico.

Los cirujanos cardiovasculares tienen ahora la oportunidad de tocar las réplicas flexibles de corazones con sus manos: "Las exploran y aprecian cómo están formadas las distintas cavidades internas del órgano. Incluso he visto cómo meten el dedo en el interior del modelo, palpan la forma y las distintas cavidades, algo que no podían hacer de la misma forma con los modelos rígidos", explica Gómez.

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