Ahorrar en la factura de la luz con Inteligencia Artificial

En España hay 29,2 millones de puntos de suministro de electricidad./RC
En España hay 29,2 millones de puntos de suministro de electricidad. / RC

El Big Data y la nube son las herramientas que usa la compañía madrileña Podo para saber el consumo exacto de cada cliente y mejorarlo

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

El recibo del agua, la cesta de la compra, el recibo de la luz, el del gas, la hipoteca… Estos son algunos de los gastos ordinarios mensuales de las familias españolas y que dejan tiritando la cuenta del banco en los primeros días de mes.

Organizaciones de consumidores, comparadores de precio y ofertas son los trucos para rebajar este montante. Sin embargo, la tecnología se ha mostrado como una aliada a la hora de rebajar las facturas de luz y gas o, al menos, así piensa Podo, una comercializadora independiente española de energía.

En España hay 29,2 millones de puntos de suministro de electricidad y 7,7 millones de puntos de suministro de gas (datos al cierre de 2017). «Recogemos todos los registros de consumo de los hogares españoles. Creamos un algoritmo que predice para cada casa del país el consumo de electricidad que va a tener el próximo año y cuánto va a pagar cada mes», cuenta Jorge Capilla a Innova+, director general de Podo.

Podo es la primera de su segmento que opera y se gestiona íntegramente en la nube. Google y Cloudera la han distinguido como caso de éxito por su innovadora infraestructura y por el uso que hace del dato y la inteligencia artificial. «Estamos en una tasa de error por debajo del 1%», señala Capilla.

Nacida en Madrid en 2016, la comercializadora independiente cuenta con 10 personas en plantilla: «Está todo muy optimizado». Su apuesta para diferenciarse de los competidores está en la tecnología: «Es un cambio de mentalidad cultural».

El algoritmo predice el consumo de luz que tendrá cada hogar y cuánto pagará por ello el año que viene

Con esta tecnología, Podo calcula cuál será el consumo de luz de un hogar durante todo un año y cuál será el ahorro en su factura respecto a su proveedor actual. «Dejamos pagar una cuota fija en base a nuestro algoritmo y si se consume menos se devuelve con un 3% de intereses. La equivocación nos cuesta dinero», puntualiza Capilla.

Un negocio basado en la nube de Google y con un algoritmo propio alimentado de consumo histórico, potencia, tarifa e información relacionada con el suministro. «Si alguien sabe usar Excel puede usar esta herramienta», explica. «En ningún momento pregunto cuánta gente vive, no cogemos ni un dato personal, son solo patrones».

Además, el Big Data permite a los usuarios fijar alertas y establecer límites al consumo. Gracias a la inteligencia artificial, el usuario puede controlar el consumo y ver si está gastando más de la media calculada por Podo.

Reducción de costes

El uso de la tecnología no solo se aplica para reducir la tarifa del usuario, sino también los costes de la comercializadora. Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), los consumidores españoles valoran el servicio eléctrico como el peor dentro de los servicios básicos. «Podo persigue dar respuesta a este descontento de los usuarios con las grandes empresas energéticas, que aún copan el 85% del mercado pese a la liberalización, haciendo de la contratación y del consumo de energía algo fácil y accesible a todos», narra la compañía en un comunicado.

La interacción con los cerca de 20.000 usuarios que cuenta la comercializadora es una mina de información. «Toda la interacción lo pasamos por un procesador natural de lenguaje y de análisis de sentimiento que da una nota y que refleja cómo es de importante esa interacción y cómo está de satisfecho el cliente», explican los responsables de Podo.

Una tarea, hasta ahora, realizada por personas al otro lado del teléfono y que en el caso de estas pequeña pyme han sido sustituidas por la inteligencia artificial y el análisis personalizado. «Así podemos proporcionar productos específicos», añade Capilla.

Un ahorro de costes al trabajar con inteligencia artificial, pero que conlleva grandes esfuerzos en el aprendizaje de estas herramientas, porque «todas las interacciones pasan por diccionarios de sinónimos y antónimos hasta encontrar la palabra y, a continuación, dan grados de satisfacción».

El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) ha reconocido igualmente el carácter innovador de Podo concediéndole un crédito a largo plazo para financiar su inversión en desarrollo tecnológico.

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