Las Provincias

Una segunda vida para los aparatos electrónicos

La UE genera 10 millones de toneladas de residuos electrónicos al año.
La UE genera 10 millones de toneladas de residuos electrónicos al año. / RC
  • España es uno de los países europeos que más prioriza la reutilización de aparatos electrónicos y eléctricos frente al reciclaje, pero aún es insuficiente

"Ya no los fabrican como antes. Ahora dura menos". Esta es una frase que cada vez se repite con más frecuencia cuando se estropea una televisión, un frigorífico, un ordenador, un móvil o se funde una bombilla. Los expertos lo llaman "obsolescencia programada". Un paso más en la cadena: comprar-utilizar-tirar-comprar. El consumo de dispositivos electrónicos se mantiene, pero la concienciación por el reciclaje no crece. En España solo el 18% de productos tecnológicos son reciclados.

Un escaso porcentaje que ha llevado a las autoridades a ponerse en marcha para evitar el envío de basura electrónica a países como Ghana, China e India, que sigue aumentando con el paso del tiempo. Los aparatos eléctricos de naturaleza tecnológica o de telecomunicaciones pueden llegar a contener más de 60 elementos diferentes. En el caso de un teléfono móvil se puede contar con la presencia de 40 metales: básicos como el cobre y el estaño, especiales como el cobalto, indio y antimonio, y preciosos como la plata, oro y paladio.

España produce al año un millón de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos, según Eurostat. La cifra que crece a un ritmo tres veces mayor que los sólidos urbanos. De ahí la importancia de reciclar y reutilizar cada aparato. Para evitar el aumento de la basura electrónica, las autoridades se han puesto a trabajar para concienciar a la ciudadanía y sobre todo, a partir de este año, a los fabricantes de tecnología.

Desde este mes estas compañías están obligadas a reutilizar como mínimo un 2% de los grandes aparatos eléctricos y un 3% de los pequeños. Unas cifras que aumentarán en un punto porcentual para 2018.

Últimos modelos

Números que supondrán un pequeño esfuerzo, ya que España es el primer país europeo en priorizar la reutilización de aparatos electrónicos y eléctricos frente a su reciclaje. "Actualmente, los dispositivos se desechan antes del término de sus vidas productivas dado que los consumidores buscan las últimas innovaciones y modelos. Por tanto, la reutilización electrónica permite continuar la vida útil de los aparatos", señala Thibaud de Larauze, primer ejecutivo de Back Market.

"La reutilización de aparatos tecnológicos se ha convertido hoy en día en la única alternativa frente a un sistema de reciclado ineficaz para reducir los niveles de basura electrónica", añade. Esto lo pensaron los dueños de una pequeña empresa gallega en 2010. Desde aquel año, Revertia está centrada en la gestión integral. Es decir, se encarga de recoger, trasladar y reutilizar este tipo de residuos para darles un nuevo uso.

"Hemos pasado de gestionar 20 toneladas de residuos en 2011 a 140 en 2015 con un porcentaje de reutilización de un 20% del total de los residuos de aparatos electrónicos y eléctricos gestionados, porcentaje que llega al 30% en la categoría de equipamiento informático", señala Alejo Calatayud, responsable de comunicación de la compañía en una entrevista recogida por Efe. "El objetivo es facilitar la reutilización de aparatos electrónicos y equipos informáticos y sus componentes, que, de lo contrario, terminarían en los puntos limpios o en los trasteros de muchas familias que, al no saber qué hacer con ellos, los almacenan a lo largo de años".

Sin embargo, aunque la reutilización electrónica es habitual, "no es suficiente para erradicar el problema de la basura electrónica", asegura el CEO de Back Market. "Pensemos en cuántos de nosotros hemos tenido olvidados en un cajón teléfonos móviles antiguos que ya no utilizábamos".

Más económicos

No obstante, en los últimos datos recogidos por esta compañía se observa una tendencia creciente y "que se va a disparar en los próximos años en el consumo de reacondicionados, dado que son más económicos y ofrecen una experiencia de uso muy similar a la de los nuevos".

La nueva normativa supone un comienzo para prepararse para gestionar la reutilización de los residuos ya que los objetivos se irán incrementando y puesto que estamos a la cabeza de Europa en fraude respecto a reciclaje de basura electrónica.

Para los consumidores son buenas noticias, ya que parte del precio que pagan por los dispositivos está -en teoría- destinado a un reciclaje adecuado de los mismos al término de su vida útil, cosa que de momento no se hace. Además, es una muy buena oportunidad para concienciar a todos los consumidores de este gran problema y mostrarles que otras formas de consumo más responsables son posibles.

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