Las Provincias

Un futuro vegetal a la carta

Uno de los huertos que ha montado una empresa tecnológica como Panasonic
Uno de los huertos que ha montado una empresa tecnológica como Panasonic / REUTERS
  • Impresoras 3D y pintorescos huertos creados y tutelados por empresas tecnológicas abren nuevas vías para la producción de frutas y verduras

Eso de ir a la frutería y volver cargado con tres bolsas hasta casa podría tener fecha de caducidad. Quizá el día de mañana esto se cambie por escanear varios códigos QR y que cada uno reproduzca un puñado de fresones, una berenjena o una manzana reineta cuando se le venga en gana y sin tener que estar vigilando que la mercancía se le eche a perder. Los emprededores del estudio británico Dovedetailed han dado forma a una impresora 3D cuyo objetivo no es otro que crear frutas en la forma y cantidad que se desee.

Este proyecto está en un estado aún embrionario y un primer prototipo se pudo ver este año en el 'Tech Food Hack' que se celebró en la localidad británica de Cambrigde. Esta máquina crea una especie de glóbulos gelatinosos que contienen el jugo en cuestión en su interior. La forma de lograrlo está inspirada en la 'esferificación', esa técnica culinaria que se ha dado a conocer en los círculos no especializados en España gracias a programas como 'Masterchef', que tanto éxito han tenido recientemente en la parrilla televisiva. En los 'cartuchos' de impresión se carga el zumo de la fruta a imitar mezclado con ácido algínico. Este líquido se deja caer gota a gota sobre un baño frío de cloruro de calcio y el entrar en contacto, se crea la parte exterior de esta perla, una fina piel que estalla al hincarle el diente.

Fruta impresa por el invento de Dovedetaliled

Fruta impresa por el invento de Dovedetaliled / RC

«Nuestra impresora 3D abrirá nuevas posibilidades no sólo para los cocineros profesionales, sino también para nuestras cocinas de casas, lo que nos permite mejorar y ampliar nuestras experiencias gastronómicas», afirma el promotor de la idea, Vaiva Kalnikaite. «Hemos reinventado el concepto de fruta fresca bajo demanda».

Aunque los planes más inmediatos no pasan por llegar al mercado, los principales esfuerzos se centran ahora el poder imitar la forma de la fruta más allá de la combinación de estas bolitas y corregir el sabor y las propiedades nutritivas. Dovedetailed toma el relevo de esta forma de proyectos que han intentado maridar tecnología y alimentación con impresoras 3D que 'fotocopian' pizzas o dan forma a figuras y tabletas de chocolate.

Lechugas sin tierra ni luz solar

Quién sabe si esa carne de laboratorio a la que dio forma Mark Post se acabará aderezando con una mayonesa de probeta, una loncha queso sintético y las hojas de una lechuga que no ha pisado tierra alguna y no ha conocido la luz del sol. En pleno auge de la agricultura urbanita -esa moda que ha salpicado los áticos y las terrazas de las grandes urbes de huertos domésticos- varios ingenieros formados en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han puesto en marcha iniciativas que buscan reinterpretar el verbo cultivar.

Grove Labs, una empresa impulsada por dos estudiantes recién licenciados, ha creado unos módulos prefabricados para cultivar tomates, pimientos y otras verduras en cualquier parte de la casa. Lo curioso viene dado porque las vitrinas de los cultivos conviven con una pecera y ambos ecosistemas se relacionan retroalimentándose. El amoniaco que producen los peces se convierte en fertilizantes mediante una serie de bacterias.

El agua se lleva al compartimento vegetal , donde se filtra y se bombea de regreso. Este sistema, unido a una solución de minerales, permite que estas plantas no necesiten tierra para echar las raíces. Tampoco luz, puesto que la fotosíntesis corre de la mano de unos LED de baja potencia.

Este tipo de iluminación también es la base de la tecnología de CityFarm, una compañía pergeñada por exalumnos del MIT que plantea aprovechar las paredes de los edificios para cultivos verticales que reciban la luz necesaria gracias a unos focos modificados que proporcionan los niveles de iluminación roja y azul necesarios en cada momento del día.

Reproducción de los módulos de Grove Labs

Reproducción de los módulos de Grove Labs / RC

Un huerto en una fabrica de disquetes

Estas técnicas también han despertado el interés de algunos de los grandes nombres del gremio tecnológico. Toshiba se ha lanzado a la producción de vegetales, al igual que hizo hace unos meses Fujitsu y Panasonic, reconvirtiendo una antigua fábrica de disquetes situada en un puerto industrial en un huerto con alimentado con luces ultravioletas y donde las plantas crecen en paletas de espuma de poliestireno que flotan en tinas de agua fertilizante.

Según sus responsables, con estas técnicas se pueden controlar variables como la temperatura y la iluminación, mejorando el valor nutritivo y el sabor de las verduras. Desde la compañía pretenden exportar este modelo a regiones inhóspitas para la agricultura como Rusia y Oriente Medio.