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España, líder en reciclaje tecnológico

La legislación en 2017 se vuelve más restrictiva.
La legislación en 2017 se vuelve más restrictiva. / Archivo
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  • A partir del 2017, los fabricantes de tecnología deberán reacondicionar una parte de todos los dispositivos que se produzcan en el país

En 2017, los fabricantes de tecnología estarán obligados a reutilizar como mínimo un 2% de los grandes aparatos eléctricos y un 3% de los pequeños. Una cifra que aumentará en un punto porcentual para el ejercicio 2018.

Unas cifras que para supondrán un pequeño esfuerzo, ya que España es el primer país europeo en priorizar la reutilización de aparatos electrónicos y eléctricos frente a su reciclaje.

El Gobierno ha marcado como objetivo, "la reutilización del 3 por ciento de los productos informáticos y pequeños electrodomésticos y, del 2 por ciento en el caso de grandes aparatos eléctricos para el próximo año", incrementándose en un punto, respectivamente, en el 2018, tal y como apunta la compañía Back Market.

Aunque es un "pequeño porcentaje", supone que España lidere el reacondicionamiento de productos tecnológicos frente al resto de países europeos. "La reutilización de aparatos tecnológicos se ha convertido hoy en día en la única alternativa frente a un sistema de reciclado ineficaz para reducir los niveles de basura electrónica", señala el CEO de Back Market, Thibaud de Larauze.

El crecimiento en el volumen de basura electrónica, sumado al fraude y a los elevados costes que se dan en el proceso de reciclaje en España, ha llevado a las instituciones a buscar alternativas para la reducción de estos residuos. "Hay que recordar que este es el residuo que más crece actualmente en España, en torno a un 20 por ciento cada año", apostilla el CEO.

Para reducir esta contaminación, el Gobierno ya introdujo cambios en la ley de tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), para anteponer la reutilización de aparatos electrónicos frente a los procesos de reciclaje y así fomentar el consumo más eficiente de los aparatos tecnológicos, alargar su vida útil y frenar el crecimiento de la basura electrónica.