«En 50 años nadie tendrá televisión»

Mitch Lowe, confunfador de Netflix y actual presidente de Redbox, durante su visita a Madrid./Alberto Ferreras
Mitch Lowe, confunfador de Netflix y actual presidente de Redbox, durante su visita a Madrid. / Alberto Ferreras

«Veremos películas desde las Google Glass», dice Mitch Lowe, cofundador de Netflix y actual presidente de Redbox

JOSÉ A. GONZÁLEZ

Han pasado dos años desde que Netflix llegara a España y según los últimos datos de la CNMC ya son más de 1,5 millones de hogares los que disfrutan de series de esta plataforma como ‘Stranger Things’, ‘House of Cards’ o ‘Black Mirror’. Su historia se remonta a finales de los 90 en Estados Unidos y a una forma curiosa de distribución: discos en sobres. En Innova+ hemos hablado con uno de sus fundadores, Mitch Lowe, que nos recibe en uno de los majestuosos espacios de Madrid: el Estadio Santiago Bernabéu, que acoge la reunión Anual de Alumni de la EAE Business School.

-En España se ha superado la barrera de pagar por ver contenido. La piratería es un gran obstáculo, pero la industria pone muchas trabas como en el caso de Netflix.

-La piratería existe y creo que siempre existirá. La piratería aumenta cuando las empresas tienen productos demasiados caros, si fueran precios más justos habría menos copias. Y hay servicios como Netflix que reducen la necesidad de piratería. Hoy en día, por una cantidad muy pequeña de dinero, puedo obtener un montón de cosas y no necesito comprar una copia.

-En el caso de su compañía Movie Pass la industria está poniendo muchos problemas...

-Sí , sí. El problema es el modelo de negocio que lleva a los consumidores al cine y les obliga a pagar una entrada cada vez que van y eso hace que la gente decida no ir. Quizá sea caro, quizá la película sea cara… Además ahora tenemos gran cantidad de elección (Netflix, tele por cable) y no tenemos la necesidad de ir al cine. Nuestra idea es facilitar esta tarea a la gente: pagan una tarifa plana y van cuando quieran.

-De hecho está buscando alianzas con otras tecnológicas para afianzarse. Es el caso de Uber, Lyft, ¿qué espera conseguir?

-Uno de los grandes beneficios de Netflix es que saben quién ve y a quién le gusta los contenidos, mientras que los cines no. Es una locura que Warner Brothers no sepa quién ha visto Batman y los cines tampoco. Si podemos construir un sistema en el que tengamos una relación duradera podemos ayudar a estudios y a cineastas para que puedan llegar a la gente más rápido y fácilmente. Creo que hay empresas como Google y otras de datos que pueden ayudar a construir este sistema y atraer empresas.

-Para buscar los orígenes de Netflix nos tenemos que remontar a agosto de 1997 y sobre todo a una particular forma de distribución, ¿cómo surge Netflix?

-En ese verano, una empresa compró la compañía donde trabajaba Mark Randolph, uno de los fundadores de Netflix, y vio que se quedaba sin trabajo. En esas fechas se dio cuenta de que si sacabas los DVD de sus cajas, pesaban poco y se podían enviar a través de un sobre por 32 centavos con un sello ordinario. Mark pensó que esto sería una forma extraordinaria de enviar películas a las casas. Buscó a alguien que conociese los alquileres de vídeo y ese fui yo… así comenzó Netflix

-Este envío se lleva haciendo hasta estos días. Veinte años después, ¿cómo ha cambiado la plataforma?

-Pronto aprendimos que los clientes querían tener la película cuanto antes. Desde que tomaban la decisión de verla hasta que la veían, pasaban solo unos días. El ‘streaming’ se convirtió en la forma moderna de llegar lo más rápido posible. Así, la misión de la empresa es cómo dar las películas a los clientes de una forma más rápida y más fácil, incluso el elegirla.

-Parece que Netflix siempre se ha adelantado a esas tendencias del mercado. Primero el VHS, luego el DVD, más tarde el ‘streaming’… ¿Una especie de visionarios?

-La parte más importante del éxito es que Netflix nunca tuvo miedo de competir consigo misma.

-Y ahora, ¿cuál es el siguiente paso?

-El siguiente paso es tener un contenido más exclusivo. Lo que han aprendido es que la gente sigue siendo suscriptora porque esperan a la siguiente temporada de su serie favorita. Así que el truco es hacer que a la gente le gusten dos o tres series y que sigan volviendo para el año siguiente. En el futuro veremos más series más exclusivas y episodios más cortos. Después de eso la gente habla de realidad virtual… Quién sabe, yo no.

-Pero es muy difícil innovar hoy en día…

-Bueno, es difícil si eres una empresa grande. Pero, no es tan difícil si eres una startup porque no tienes nada que proteger. Las grandes empresas necesitan dinero constantemente, pero las startups no. Creo que es más fácil que nunca para ellas.

-Lo que han conseguido estas plataformas es cambiar la forma de consumir contenido audiovisual. ¿Es una moda pasajera o se mantendrá en el tiempo?

-Pues no lo sé, la verdad. El contar historias ha estado ahí desde que vivíamos en cuevas. La idea de películas, historias, libros y televisión creo que va a estar ahí siempre, pero la forma en que ese contenido se entrega va a cambiar. Creo que en 50 años nadie conocerá las pantallas de televisión. Sigo convencido de que las Google Glass serán más pequeñas y será la forma en el que veamos el contenido en el futuro.

-¿Qué cambiaría de los primeros pasos de Netflix?

-Bueno, si hubiese algo que cambiar sería saber que el modelo de suscripción era el adecuado. Ojalá lo hubiéramos sabido antes (risas). Hasta el año 2000 no lo lanzamos y esos dos años fueron muy difíciles. Habría sido bueno haberlo aprendido antes y lo veo una y otra vez. Todas las startups en la que he estado necesitan dos años. Al principio saben qué hacen, pero dos años después quizá hagan algo totalmente distinto y más exitoso. Con lo cual, hagas lo que hagas en un negocio siempre es difícil tener la idea apropiada desde el principio.

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