Maje, la viuda de Patraix, se niega a facilitar la clave que deja leer sus mensajes de móvil

Maje y Antonio el día de su boda. / LP
Maje y Antonio el día de su boda. / LP

Los especialistas de la policía siguen analizando el teléfono de Maje ante la sospecha de que podría tener datos que la incriminarían aún más

JAVIER MARTÍNEZ Valencia.

Apenas se miraron y no se dirigieron la palabra. La viuda de Patraix y su amante se negaron a declarar en un careo que estaba previsto en el juzgado que instruye la causa del asesinato del ingeniero Antonio Navarro. La pareja encarcelada por el crimen, Maje M. C. y Salva R. L., de 27 y 47 años de edad, respectivamente, apenas se cruzaron miradas durante los cerca de 50 minutos que ayer permanecieron en la sala mientras el secretario judicial les leía sus contradictorias declaraciones. Era la segunda vez que coincidían, engrilletados y sin ninguna intimidad, tras su encarcelamiento el pasado 12 de enero.

Los dos presuntos asesinos se acogieron a su derecho a no de declarar, siguiendo la estrategia marcada por sus abogados, y firmaron posteriormente la diligencia de investigación solicitada por el fiscal. Salva estuvo cabizbajo casi todo el tiempo y Maje mantuvo la mirada al funcionario, en algunos momentos, cuando este le hablaba ante la presencia del juez, los abogados, el fiscal y cinco policías nacionales.

Con la cabeza un poco más alta que su amante, la viuda realizó un movimiento con sus manos esposadas para secar, al parecer, una lágrima en su mejilla en un momento de la lectura de sus declaraciones. El gesto de tristeza no pasó desapercibido para la comisión judicial, aunque el secretario continuó recordando a la pareja sus contradicciones. El abogado Javier Boix, que ejerce la defensa de Maje, no compareció en la sala, mientras que el ministerio público y los dos abogados de la acusación particular aprovecharon para esgrimir argumentos que atribuyen una presunta responsabilidad criminal a la pareja encarcelada.

Noticias del crimen de Patraix

La viuda y su amante fueron trasladados a primera hora de la mañana de ayer desde la cárcel a la Ciudad de la Justicia de Valencia después de que el fiscal solicitara un careo entre ellos por las presuntas contradicciones, entre otros motivos, en las que incurrieron durante sus declaraciones ante la policía y el juzgado.

La falta de colaboración de la viuda quedó manifiesta cuando se negó a facilitar al juez la clave que usaba en Telegram, una aplicación de mensajería con un alto nivel de encriptación. Los especialistas de la policía continúan analizando el teléfono móvil de Maje ante la sospecha de que podría tener algún mensaje que incriminaría aún más a la joven.

También declararon ayer en el juzgado dos vecinos que aparcan sus vehículos en el mismo garaje donde Salva asesinó a Antonio. El abogado de la viuda propuso la toma de declaración a estos testigos, cuyas plazas se encuentran en la misma planta, para desmontar la suposición de que Maje le dijo a su marido que trabajaba la noche antes del crimen para que la víctima aparcara el coche en el garaje. Según esta hipótesis policial, ella sabía que su amante iba a cometer el asesinato cuando Antonio cogiera el vehículo sobre las siete de la mañana.

La viuda recibió esta semana un revés judicial después de que la Audiencia de Valencia decidiera mantenerla en prisión preventiva al considerar que no existen dudas respecto a la presunta participación de la joven en el asesinato. El tribunal también tuvo en cuenta el riesgo de fuga y enumeró hasta seis pruebas de carácter indiciario que incriminan a Maje.

Noticias del crimen de Patraix

Mientras la pareja se adapta al ambiente carcelario, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional continúa tomando declaración a testigos para tratar de cerrar la incriminación de la pareja. Entre las últimas personas interrogadas se encuentra el hermano del ingeniero asesinado y dos de los amantes de la viuda.

El asesino confeso, que está casado y es padre de una joven de 19 años, se habría dejado llevar por sus sentimientos obsesivos hacia Maje para matar a cuchilladas a Antonio el 16 de agosto de 2017. Cuando fue detenido el 10 de enero en el Hospital de Manises, Salva llevaba en su mochila varias cartas de amor que los amantes se enviaron durante su relación.

Fotos

Vídeos