Siete condenados por simular accidentes de tráfico para estafar a compañías de seguros

Un guardia civil y su mujer se encuentran entre los miembros del grupo familiar que obtuvo 153.000 euros con los falsos siniestros

J. MARTÍNEZ/A. RALLO

valencia. Siete procesados por un delito continuado de estafa, entre ellos un guardia civil y su mujer, aceptaron ayer una pena de seis meses de prisión y una multa de 540 euros tras reconocer que simularon 11 accidentes de tráfico para reclamar indemnizaciones a seis compañías de seguros.

El acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes evitó que se celebrara el juicio ante el tribunal de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia. Los acusados lograron de esta forma una reducción de pena, ya que el fiscal solicitaba cuatro años de cárcel para cada uno de ellos. La sentencia aplica las atenuantes de dilaciones indebidas y reparación de daños después de que los procesados hayan devuelto parte de los 153.000 euros que estafaron.

Según los hechos reconocidos por los acusados y probados por la investigación de la Guardia Civil, las siete personas se pusieron de acuerdo para simular los accidentes de tráfico «con ánimo de obtener un lucro patrimonial ilícito». El grupo ideó la manera de obtener ingresos mediante la adquisición de vehículos que habían sufrido un accidente -con la indemnización ya cobrada por el dueño del coche en algunas ocasiones- para luego trasladarlos a un taller de Benaguasil y transferirlos a otras personas, todas con estrechas relaciones familiares.

Seis compañías afectadas

En este establecimiento de mecánica del automóvil, cuyo propietario es uno de los condenados, colocaban piezas de vehículos accidentados en coches que supuestamente tenían intención de reparar tras asegurarlos en una compañía. El último paso del plan delictivo era declarar un siniestro que nunca había tenido lugar para cobrar el dinero de las indemnizaciones. Así, el grupo logró engañar a los peritos de las compañías Mutua Madrileña, Zurich, Fénix Directo, Mapfre, Pelayo y Catalana Occidente.

Una ardua investigación de la Guardia Civil posibilitó la identificación y el procesamiento de todos los implicados. Los hechos delictivos tuvieron lugar entre los años 2011 y 2013. El grupo familiar actuó de forma organizada para estafar un total de 153.000 euros a las seis compañías aseguradoras.

El guardia civil se encargaba de comprar los vehículos accidentados, la mayoría de ellos de alta gama como Mercedes, BMW o Alfa Romeo, y su mujer declaró dos siniestros falsos con el Mini Cooper que aseguró en la compañía Mutua Madrileña.

Según informaron fuentes jurídicas, los procesados ya han devuelto parte del dinero que obtuvieron de forma ilícita y se han comprometido a restituir el resto. Esto motivó la aplicación de una de las atenuantes para rebajar la pena de prisión. Ninguno de los condenados ingresará en la cárcel porque carecen de antecedentes penales.

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