La 'au pair' torturada, apalizada y quemada en el jardín por los padres de los niños que cuidaba

Un selfi de Sophie Lionnet y una imagen de cómo la dejaron con las torturas, en dos imágenes difundidas por la Policía Metropolitana./Reuters
Un selfi de Sophie Lionnet y una imagen de cómo la dejaron con las torturas, en dos imágenes difundidas por la Policía Metropolitana. / Reuters

Los asesinos sometieron a la joven a ahogamientos, le negaron la comida y le rompieron varias costillas, además de grabar en vídeo estas torturas

AFP / EFELondres

Un tribunal británico declaró culpable esta semana a un matrimonio del Reino Unido, aunque de origen francés, por torturar y asesinar a la francesa Sophie Lionnet, de 21 años, que ejercía de 'au pair' en su casa del suroeste de Londres. La joven niñera, o 'nanny', fue torturada y murió asesinada a golpes. El cuerpo de la cuidadora fue quemado en el jardín de la casa donde cuidaba a los dos hijos de los criminales homicidas.

La diseñadora de moda Sabrina Kouider, de 35 años, y el empleado de banca y analista financiero Ouissem Medouni, de 40, recibirán su sentencia el próximo 26 de junio, después de que un jurado considerara probado que mataron a la joven y quemaron su cuerpo en el jardín.

Lionnet, que había llegado al Reino Unido en enero de 2016 para mejorar su inglés, cuidaba a los dos hijos de Kouider y Medouni en el barrio de Southfields de la capital británica, en Wimbledon, y fue asesinada en septiembre del año pasado.

Según se conoció durante el proceso, el matrimonio estaba convencido de que la niñera francesa mantenía una relación con un antiguo novio de Kouider, el músico Mark Walton, fundador de la banda irlandesa Boyzone.

La pareja la sometió a ahogamientos, le negó la comida y le rompió varias costillas para obtener una confesión sobre sus sospechas, que filmó en vídeo poco antes de que la joven muriera en el baño.

El matrimonio, que estaba obsesionado con el músico, creía que la 'au pair' le había dejado entrar a la casa para drogarles y abusar sexualmente de ellos.

Anteriormente, Kouider había denunciado a su exnovio ante la policía en cerca de treinta ocasiones, argumentando que había utilizado magia negra y había alquilado un helicóptero para espiarla, entre otras acusaciones.

En un comunicado tras conocerse el veredicto del jurado, el músico afirmó que se ha visto afectado «emocional y profesionalmente» por el caso y explicó que ha facilitado a la policía acceso a sus teléfonos, cuentas de correo y redes sociales para demostrar que «nunca» conoció a la «au pair».

La asesina lloró al conocer el veredicto, que el jurado tardó más de una semana en alcanzar. Las penas se conocerán el próximo 26 de junio.

Los padres de Lionnet, Patrick Lionnet y Catherine Devallonné, asistieron a la lectura del veredicto y tildaron de «monstruos» a los asesinos. «Sophie cuidó de sus niños (...) Esos monstruos la golpearon hasta la muerte. Le hicieron pasar hambre«, dijo la madre en un comunicado leído en la corte tras declarar culpables de asesinato a los acusados, en el que explicó además que la familia había quedado completamente rota por la muerte de su hija y hermana.

También se leyó una declaración del padre, Patrick Lionnet, que dijo que su hija era su «orgullo» y «alegría». «Sabrina y Ouissem no sólo le arrebataron la vida a Sophie, arrebataron la mía, mi sueño, mi alegría de vivir».

«Lo que Sabrina y Ouissem hicieron a mi hija excede a toda compresión. Es imperdonable», sentenció el padre.

Los convictos se acusaron mutuamente de la muerte de Lionnet, que vivió un calvario antes de morir, según se desprende de lo oído en el juicio y de unas grabaciones de audio de sus últimas horas que sirvieron de prueba.

Los bomberos que el 20 de setiembre de 2017 se acercaron al jardín de la casa de la familia, en el sudoeste de Londres, alertados por un vecino que informó de humo negro y un olor horrible, se encontraron a Medouni quemando el cadáver. Les aseguró tranquilamente que estaba cocinando un cordero.

«¿Por qué está quemando un cuerpo?», le preguntó el bombero Thomas Hunt tras vislumbrar dedos y una nariz, según explicó él mismo ante la corte. «Es un cordero», respondió con calma el padre, relató Hunt.

La fiscalía se congratuló por el veredicto. «Sólo Kouider y Medouni saben exactamente cómo mataron a Sophie, pero la fiscalía pudo probar que murió como resultado de una violencia sostenida y decidida, y no por accidente«, dijo la fiscal Aisling Hosein.

El caso puso sobre la mesa la vulnerabilidad de las au pair, generalmente mujeres jóvenes que, en el caso de Reino Unido, vienen a aprender inglés mientras cuidan a niños a cambio de comida y una habitación, aunque muchas veces acaban convirtiéndose en criadas susceptibles de abusos.

Sophie Lionnet ya había expresado a su madre su deseo de volver a Francia un año antes de ser asesinada. «Si tuviera los medios para comprarme un billete y tomar un taxi, ya lo hubiera hecho», le dijo en un mensaje.

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