El oscuro crimen de Pilar Garrido

Raquel muestra una foto de su hermana Pilar y de su madre, Rosa. / efe
Raquel muestra una foto de su hermana Pilar y de su madre, Rosa. / efe

El fiscal apunta la implicación en el caso de dos menores huidos de un centro pero la policía lo rechaza México descarta un robo o la delincuencia organizada en la muerte de la valenciana

ARTURO CHECA VALENCIA.

¿Quién mato y cómo murió Pilar Garrido? La nebulosa en torno a lo ocurrido con la valenciana desaparecida el 2 de julio en México es tal que hasta la propia pregunta que abre esta información queda desarmada con las dudas que la familia de la víctima lanza sobre la identidad genética que las autoridades mexicanas atribuyen a los huesos hallados más de 20 días después a unos 10 kilómetros del punto en el que Pilar y su familia fueron asaltados por tres pistoleros. En el puzzle de la investigación, casi son más las circunstancias descartadas que las demostradas, aunque ni en esto se ponen de acuerdo la Policía Federal y el fiscal de la Procuraduría de Tamaulipas.

Los últimos datos que han trascendido de la investigación sí permiten afirmar dos cosas, aunque ambas añaden casi más confusión a lo ocurrido en la carretera de Soto La Marina a Ciudad Victoria: la valenciana y su familia no fueron objeto de un robo y los muchos sicarios y bandas de la zona no parecen estar detrás del asalto y desaparición de la joven de 34 años de Massalavés.

Los investigadores sostienen que no fue un atraco por el hecho de que, junto a los huesos y restos de ropa supuestamente pertenecientes a Pilar Garrido, apareció un reloj de su propiedad. Si el objeto de los delincuentes hubiera sido lograr un jugoso botín, no habrían dejado en el lugar nada de valor.

La Policía Federal también conoce al dedillo la forma de actuar del crimen organizado. Lógico en un estado como Tamaulipas, con casi 700 homicidios en lo que va de año y más de un centenar de secuestros. Cuando alguna de las bandas de 'zetas', 'cartel del Golfo' o cualquier otro grupo criminal comete un asesinato, no lo oculta; al contrario, lo publicitan, reivindican y subrayan dejando por ejemplo una nota o cartel junto al cuerpo, algo que en ningún caso ha aparecido al lado de los restos óseos hallados junto a la carretera en la que fueron asaltados Pilar, su marido Jorge y su bebé de 12 meses.

Otro aspecto hace surgir el debate dentro de la investigación. El fiscal de Tamaulipas, Irving Barrio, señaló el viernes en una entrevista concedida a la cadena Televisa que se sigue la pista de dos menores fugados unos días antes del asalto de un reformatorio situado a unos 100 kilómetros del escenario del rapto.

Tres semanas sin pistas

Uno de ellos sería el adolescente de unos 16 años cuya descripción por parte del esposo de Pilar permitió confeccionar el retrato robot de un sospechoso que, tres semanas después de difundirse, no ha dado ningún resultado. El otro joven supuestamente implicado en el asalto habría sido identificado en una fotografía por el marido de la valenciana. La opinión de los investigadores es severa: descartan la participación de los adolescentes en lo ocurrido.

Como publicó ayer LAS PROVINCIAS, la hipótesis de los investigadores es que Pilar Garrido murió apenas unas horas después de ser arrancada a punta de pistola el 2 de julio del coche en el que regresaba de la playa, teoría que mantienen por el avanzado estado de descomposición que presentaban los huesos encontrados el 26 de julio y la cercanía al punto de la carretera en que fue asaltada la valenciana.

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