Un okupa expulsado de la casa del Cabanyal la quemó por venganza

El autor del ataque incendiario, que ya ha sido detenido, amenazó a los moradores con hacerles daño por problemas de convivencia

JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA.

La policía detuvo ayer por la mañana a un hombre de nacionalidad portuguesa y 45 años de edad, Pedro S., como presunto autor del fuego que destruyó la planta baja de una casa okupa en el barrio valenciano del Cabanyal. El ataque incendiario está relacionado con las desavenencias que mantenían las propias personas que residían de forma ilegal en la vivienda. El individuo arrestado, que fue expulsado de la casa por problemas de convivencia, arrojó por una ventana el líquido inflamable que llevaba en una botella y le prendió fuego, según las primeras investigaciones.

El okupa detenido y su pareja estuvieron viviendo una temporada en la conocida como casa de los payasos en el Cabanyal, pero la abandonaron porque los restantes moradores les pidieron que se marcharan. Pedro S. amenazó entonces con hacerles daño, y el Día de Navidad causó otro incendio, presuntamente, y fue identificado por la policía por su implicación en una pelea.

Dos días después, el hombre volvió a la calle Padre Luis Navarro para quemar la casa por venganza, según informaron fuentes policiales. Como ya informó LAS PROVINCIAS, el ataque incendiario permitió al Ayuntamiento de Valencia recuperar la vivienda, que es de propiedad municipal, pero se saldó con tres policías heridos por otro violento okupa con antecedentes delictivos.

Seis okupas en peligro

El fuego se inició sobre las 11.35 horas de la mañana del miércoles en el número 170 de la calle Padre Luis Navarro. Un testigo vio cómo comenzaba a arder la casa después de que el individuo arrojara el líquido inflamable por la ventana. Las llamas se extendieron con rapidez por el comedor, pero los seis okupas que se encontraban dentro salieron con rapidez y ninguno resultó herido.

En la vivienda dormían miembros del movimiento okupa desde hace varios años, aunque un grupo de jóvenes conflictivos se había adueñado de la casa en las últimas semanas, según los vecinos. Estos individuos causaban incidentes tras enfrentarse entre ellos. Los primeros policías que llegaron el miércoles a la calle Padre Luis Navarro desalojaron la casa, que estaba llena de humo, pero uno de los okupas se negó a salir y puso en peligro su integridad física y la de los policías.

Tras sacarlo de la vivienda, el mismo hombre protagonizó un segundo incidente minutos después al saltarse el cordón policial para intentar entrar en la casa. Uno de los agentes lo impidió tras cogerlo del brazo, pero el okupa propinó un manotazo al policía y ambos cayeron al suelo. Otros dos agentes acudieron de inmediato para ayudar a su compañero, y tras un forcejeo en el suelo, engrilletaron y detuvieron al violento joven. Una vez finalizada la extinción del incendio, una brigada municipal tapió las ventanas y la puerta de la vivienda después de que un oficial de los bomberos constatara que no reúne las condiciones mínimas de habitabilidad.

El okupa arrestado el miércoles, Jesús Alberto V. R., de nacionalidad venezolana y 36 años, causó lesiones a tres policías al ofrecer una fuerte resistencia cuando lo apresaron. Además, este individuo ya ha sido arrestado otras dos veces por agredir a otro policía y por falsificar un documento que autorizaba la celebración de una fiesta.

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