Nueve procesados por matar a un hombre de una paliza junto a La Fe se enfrentan a 15 años de cárcel

El cadáver de la víctima junto a varios coches patrulla de la Policía Nacional.
El cadáver de la víctima junto a varios coches patrulla de la Policía Nacional. / Juan J. Monzó

Los miembros del clan de Benimàmet también rompieron las ventanillas del coche donde estaba la hija de cuatro años de la víctima

JAVIER MARTÍNEZ y A. RALLOValencia

Los nueve hombres procesados por propinar una paliza mortal a Javier Redondo Calero, de 33 años, el hombre apaleado junto a su hija de cuatro años cerca del Hospital La Fe, se enfrentan a una pena de 15 años de cárcel cada uno. La Fiscalía de Valencia considera que los hechos esclarecidos por la Policía Nacional son constitutivos de un delito de homicidio y solicita la apertura de juicio oral.

Según el escrito de acusación, los acusados pertenecen a una conflictiva familia conocida como el clan de Benimàmet y «mantenían una cuenta pendiente» con la víctima, ya que estaban convencidos de que les había sustraído una importante cantidad de marihuana. Varios meses antes del crimen, el supuesto robo de droga desencadenó una pelea en la que resultaron heridos Javier Redondo y dos de los procesados: Pedro G. S. y Ramón B. S.

Tras esta primera reyerta, algunos miembros del clan acudieron al domicilio de la madre de la víctima y le dijeron que iban a matar a su hijo si no les devolvía lo que había robado. Javier Redondo también mantenía una mala relación con Juan Carlos L. S., otro de los acusados con antecedentes penales, debido a una deuda pendiente de 120 euros por la reparación de una moto.

El día del crimen, la víctima contactó con este último individuo para solventar el asunto, pero Juan Carlos L. llamó a su hermano Adrián y le pidió que le acompañara en previsión de que hubiera problemas. Y este le dijo a los otros procesados, que estaban en el entierro de un familiar en el cementerio de Benimàmet, que iba a producirse un encuentra entre su hermano y Javier Redondo a sabiendas de que sus familiares querían vengarse por el supuesto robo de marihuana.

Siete miembros del clan decidieron acompañar a los dos hermanos a la cita en el bulevar sur. La víctima quedó allí con uno de los presuntos homicidas porque tenía que llevar a su hija de cuatro años a La Fe para una revisión médica. Cuando salió del hospital, Javier bajó de su coche y dio unos pasos para encontrarse con Juan Carlos L., pero en ese momento salieron otros ocho hombres que estaban escondidos y le agredieron con palos, una porra metálica y un cuchillo. También rompieron las ventanillas del vehículo donde estaba la niña. La víctima murió al recibir una de las cuchilladas en la vena aorta. Su hija salió llorando del vehículo y una mujer que estaba en una parque cercano auxilió a la menor y la cuidó hasta que llegó la policía.

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