Los médicos temen que el bebé intoxicado por cocaína sufra secuelas de por vida

Fachada del Hospital Vithas Nisa 9 d'Octubre de Valencia.
Fachada del Hospital Vithas Nisa 9 d'Octubre de Valencia. / jesús montañana

El juzgado ordena el ingreso en prisión de los padres y la policía continúa investigando cómo ingirió la droga el pequeño

JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA.

El bebé de un mes que fue hospitalizado en Valencia por una intoxicación de cocaína continúa ingresado en estado grave y los médicos temen que pueda sufrir secuelas de por vida. El juez de guardia ordenó el ingreso en prisión de los padres del pequeño tras las contradicciones en las que incurrieron durante los interrogatorios.

El niño fue asistido el pasado jueves en el servicio de urgencias del Hospital Vithas Nisa 9 d'Octubre de Valencia, donde lo llevaron su madre y su padre, de 22 y 36 años de edad, respectivamente, después de un alarmante agravamiento de su estado de salud. Como ya informó ayer en exclusiva LAS PROVINCIAS, los padres del bebé fueron detenidos por la Policía Nacional tras una investigación del Grupo de Menores (GRUME) de la Jefatura Superior de Policía de Valencia. Los progenitores manifestaron en el hospital privado que su hijo podría haber sufrido una reacción alérgica a una pomada que le pusieron para curarle unas pequeñas llagas en la boca.

Pero esta versión de los padres y otras explicaciones que dieron no convencieron al pediatra que atendió al bebé, ya que este presentaba otros síntomas propios de una intoxicación por la ingesta de alguna sustancia. Tras un análisis de sangre realizado con urgencia al niño y las indagaciones posteriores del Grupo de Menores de la Policía Nacional de Valencia, los médicos y los investigadores constataron que el pequeño había sufrido una intoxicación de cocaína.

Según informaron ayer fuentes del Hospital Vithas Nisa 9 d'Octubre, el bebé continúa ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Los médicos y enfermeros se afanan en la asistencia al niño mientras sus padres, sin antecedentes penales y de nacionalidad española, pasan sus primeras horas en prisión. Las mismas fuentes médicas señalaron que el equipo de pediatras que atienden al bebé temen que pueda sufrir secuelas de por vida como consecuencia de la grave intoxicación de cocaína.

El Grupo de Menores de la Policía Nacional continúa las investigaciones para averiguar cómo llegó la droga a la sangre del pequeño. Las diligencias policiales y el informe médico remitido al juzgado descartan, en principio, que la vía de intoxicación sea la lactancia, ya que el niño tomaba biberón. Además, las pruebas que le practicaron en el hospital revelan que ya presentaría lesiones cerebrales causadas por la cocaína.

Los agentes interrogaron varias veces a los padres y los detuvieron el lunes por un delito contra la salud pública después de que incurrieran en algunas contradicciones. La policía les atribuye un delito contra la salud pública, aunque las acusaciones contra ellos podrían aumentar conforme avancen las investigaciones. La pareja arrestada reside en la localidad de Alaquàs.

La Generalitat Valenciana ha asumido la tutela provisional del bebé mientras el juzgado instruye la causa, según informaron fuentes de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas. El niño será trasladado a un hospital público cuando mejore su estado.

En 2015, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Albacete juzgó a una pareja acusada suministrar a la hija de ambos drogas que causan grave daño a la salud. La Fiscalía solicitó una pena de ocho años de prisión para cada uno. Los procesados, cuyas identidades responden a las iniciales O. A. R. R. y M. F. A. S., ambos mayores de edad y consumidores habituales de cocaína, dieron droga a su hija varias veces, según las investigaciones policiales. La niña aún no había cumplido los dos años la primera vez que ingirió la sustancia estupefaciente.

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