Un hombre pasa 12 horas al raso y de noche tras caer practicando colombicultura

Los bomberos preparan al herido para izarlo en helicóptero. / siab
Los bomberos preparan al herido para izarlo en helicóptero. / siab

Los bomberos abrigaron y alimentaron a la víctima en una montaña de la Vall d'Uixò casi a cero grados mientras aguardaba el rescate con un helicóptero

J. A. MARRAHÍ

valencia. Una caída por un barranco mientras practicaba su afición, la colombicultura, estuvo a punto de costarle muy caro a un hombre de 65 años. La víctima pasó la noche al raso en una zona escarpada de las montañas de la Vall d'Uixò ante la imposibilidad de ser rescatado por tierra. Eso sí, contó con el auxilio de los bomberos, que le proporcionaron comida y abrigo para soportar doce horas gélidas.

El accidente se produjo el martes por la tarde, en el peor momento y lugar posible: cuando ya había oscurecido en una zona montañosa de complicado acceso. Se ignora si se extravió cuando practicaba su afición por las palomas o el accidente se produjo por otra razón, pero lo cierto es que el colombicultor acabó despeñándose por un barranco de unos seis metros de altura.

Como resultado del impacto, se fracturó varias costillas. Quedó muy dolorido y sin posibilidad alguna de abandonar el lugar del percance. Fue sobre las ocho y media de la tarde cuando el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón recibió el primer aviso de la delicada situación del accidentado.

De inmediato, se movilizaron bomberos del parque de la Plana Baixa, en Nules, y especialistas de la Unidad de Rescate en Montaña del cuerpo provincial. En total, diez efectivos con una prioridad muy clara: localizar cuanto antes a la víctima para que pudiera recibir auxilio sanitario.

Una vez lo encontraron, se toparon con nuevas dificultades: «Ante la imposibilidad de que la ambulancia accediese a ese punto por la dificultad del terreno, los bomberos ayudaron a los efectivos sanitarios a llegar a pie hasta el herido», indicaron los bomberos de Castellón.

El colombicultor «presentaba lesiones derivadas de la caída, aunque el médico confirmó que se encontraba estable». La complejidad de una evacuación terrestre era «extrema», según los bomberos. Por ello se decidió movilizar un helicóptero de rescate de Generalitat para trasladarlo por vía aérea, pero eso no era posible hasta el amanecer. Las aeronaves de emergencias no vuelan de noche en zonas de montaña por la falta de visibilidad.

En esta tesitura, los bomberos permanecieron toda la noche junto al herido. «Le dimos alimentos y prendas de abrigo para sobrellevar las bajas temperaturas». Allí, la sensación térmica en la madrugada era de un grado, con una elevada humedad. Ya cuando despuntó el alba, los bomberos aseguraron al herido a una tabla con la que fue izado hasta el helicóptero mediante una grúa. El colombicultor estaba a salvo y, al fin, de camino al hospital.

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