Hallan 310 medicamentos caducados en un centro de animales valenciano

Hallan 310 medicamentos caducados en un centro de animales valenciano

La empresa carecía de las autorizaciones pertinentes para tener en sus instalaciones un depósito de medicamentos veterinarios.

EFEAlicante

La Guardia Civil ha intervenido 312 unidades de medicamentos caducados y otros en idioma extranjero almacenados en un armario botiquín en un centro de recogida y adopción de animales de compañía en Albatera (Torrevieja), según un comunicado del instituto armado.

Fuentes de la Guardia Civil han indicado que "el suministro de esos medicamentos podría haber puesto en riesgo la salud de los animales, ya que, pasada la fecha de caducidad, no se puede asegurar el 100 % de su efectividad".

Además, la empresa "carecía de las autorizaciones pertinentes para tener en sus instalaciones un depósito de medicamentos veterinarios", por lo que los agentes han levantado un acta de infracción administrativa al centro, según las citadas fuentes.

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Alicante realizó una inspección en las instalaciones de ese centro.

Durante la revisión se comprobaron todas las estancias para verificar que los animales estaban en condiciones óptimas de salubridad y bienestar.

En una de esas estancias, precisamente en la sala de curas, el Seprona descubrió un depósito sanitario de medicamentos de uso veterinario "no inscrito ni autorizado por la Conselleria de Sanidad", dice la nota de prensa.

También se determinó que "un buen número de ellos estaba caducado y otros no estaban traducidos al castellano, por lo que no se podía determinar el origen legal de éstos", indica.

En concreto, los agentes intervinieron un total 312 unidades de medicamentos, con distintos formatos, y envases de analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos y antisépticos, entre otros, que si se hubieran administrado a los animales, "habrían puesto en riesgo su salud, pues, una vez caducados, pierden su efectividad y pueden producir efectos adversos", según fuentes de la Guardia Civil.

"Los medicamentos sin etiqueta en castellano podrían proceder de donaciones de personas extranjeras y, en este caso, no quedaba constancia de su proceso de conservación o custodia, además de incumplir la normativa del etiquetado para el consumidor", han explicado las mismas fuentes.

Para evitar que se administraran estos medicamentos, los agentes precintaron los lugares de almacenaje, a la espera de una revisión más exhaustiva junto con personal de la citada Conselleria, y levantaron un acta de infracción administrativa por carecer de la autorización pertinente para ejercer como depósito de medicamentos veterinarios.

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