Encarcelan al cabecilla de la red que llevaba refugiados en camiones hasta Reino Unido

Una de las personas detenidas en la operación policial. /EFE
Una de las personas detenidas en la operación policial. / EFE

El juez deja en libertad al matrimonio arrestado en el barrio de la Fuensanta, aunque tiene que comparecer dos veces al mes para firmar

REDACCIÓN/EFE VALENCIA/ZARAGOZA.

El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Teruel, que coordina la operación contra la red que traficaba con refugiados, decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para uno de los seis detenidos en Valencia y Bilbao. Los otros cinco arrestados quedaron en libertad, si bien a uno de ellos, Y. M. S., el magistrado le impuso el pago de una fianza de 16.000 euros. Este deberá comparecer dos veces al mes en el juzgado al igual que E. M. L., una mujer detenida en Valencia.

El hombre encarcelado es el cabecilla de la red de inmigración ilegal, según las investigaciones policiales. Todos ellos están acusados de pertenecer a una organización delictiva que trasladaba iraquíes de origen kurdo a Reino Unido y otros países de Europa en camiones frigoríficos. El supuesto cabecilla, un iraquí nacionalizado español cuya identidad responde a las iniciales S. R. M., dirigía los traslados de los inmigrantes por distintos países de la Unión Europea, mientras que sus colaboradores actuaban a modo de célula itinerante.

El juzgado turolense comenzó las investigaciones el año pasado tras detectar dos camiones en las localidades de Ferreruela de Huerva y Villafranca del Campo en los que viajaban de manera irregular grupos de personas. Según fuentes policiales, estos inmigrantes pagaban a la red cantidades entre los 3.000 y 10.000 euros para alcanzar Gran Bretaña y buscar un trabajo con el que ganarse la vida.

La operación policial llevada a cabo para desarticular la red se saldó con la detención de seis personas, cinco en Valencia, entre ellas el presunto cabecilla de la organización, y una en Bilbao. Entre las personas arrestadas se encuentra un matrimonio que reside en la Fuensanta con tres hijos, como ya publicó LAS PROVINCIAS.

Según fuentes policiales, fueron los propios inmigrantes de origen kurdo quienes alertaron a los servicios de emergencia de su situación ante el temor de morir de frío en el interior de los camiones frigoríficos en los que se desplazaban.

Los detenidos introducían grupos de entre seis y ocho personas, generalmente familias con hijos menores de edad, incluso recién nacidos en camiones. Al parecer, aprovechaban los descansos nocturnos de los conductores de estos camiones para reorganizar la carga y acondicionar espacios para su traslado. Algunas de las víctimas fueron drogadas o golpeadas. La operación fue llevada a cabo de manera conjunta por la Policía Nacional, la Guardia Civil y Europol.

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