«Disparaba a dar y nos lanzamos al suelo para no morir tiroteados»

Ruth, la dueña del bar, muestra un impacto de bala. / J. A. M.
Ruth, la dueña del bar, muestra un impacto de bala. / J. A. M.

Los dueños del bar de Bétera atacados a disparos por Paco 'El Loco' relatan cómo salvaron la vida cuando usó su pistola «como en Chicago años treinta»

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

Ruth Alberola y Carlos Silla se consideran supervivientes. Son los dueños del bar de Bétera contra los que el miércoles por la noche disparó Paco 'El Loco', un político del pueblo y enfermero del psiquiátrico que enfureció después de ser expulsado del establecimiento junto a su pareja por una conducta inadecuada en el local.

Paco y su acompañante aparecieron sobre las 22.30 horas. «Llegaron ya muy borrachos y, posiblemente, algo más...», describe Ruth. En ese momento había aproximadamente una docena de clientes. «Pidieron una cerveza y un chupito de hierbas». En el cuarto de hora que permanecieron en el lugar «se levantaban, chillaban, hacían el cuadro todo el rato hasta que ella empezó a estirar la manilla» de una furgoneta decorativa que conforma la barra.

Como es lógico, le llamaron la atención: «Eso no es para jugar». Los problemas para Ruth y Carlos se multiplicaron cuando Paco «empujó a dos clientes». Tras echar a la mujer, «empezó a dar taconazos a mi coche aparcado en la puerta, después salió Paco, hablaron algo y él volvió a entrar diciendo que nos iba a matar a todos y que le daba igual si acababa en la cárcel».

Y cumplió su palabra. Un cuarto de hora después de marcharse, tras varios merodeos en coche por la calle, regresó. Y «sin apearse, comenzó a disparar a matar, como en Chicago años treinta. Estábamos bajando ya las cortinas y quedábamos mi pareja, dos clientes y yo», recuerda la dueña. «Tiraba a dar y nos lanzamos al suelo para no morir tiroteados». Los seis impactos de bala, algunos a la altura de personas, dan fe de que Paco no iba en broma.

Más noticias sobre el suceso de Bétera

Fotos

Vídeos