Maje a Salva tras el crimen de Patraix: «¿Me están investigando a mí? Yo pensaba que iba a estar descartada»

El ingeniero Antonio Navarro y su esposa el día de la boda; y en la foto pequeña, el asesino confeso. / Lp
El ingeniero Antonio Navarro y su esposa el día de la boda; y en la foto pequeña, el asesino confeso. / Lp

Las escuchas telefónicas incriminan a la viuda del ingeniero asesinado en Valencia y desvelan las relaciones que mantenía con tres amantes

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

Las intervenciones de tres teléfonos permitieron a la policía descubrir la doble vida que llevaba María Jesús M., de 27 años, conocida como Maje y encarcelada por el asesinato de su marido, antes y después del crimen cometido el 16 de agosto de 2017 en un garaje del barrio valenciano de Patraix. La viuda recibía llamadas de familiares y contestaba de forma compungida y desconsolada, para acto seguido mostrar su alegría en otra conversación con una amiga tras confesarle que la muerte de su esposo, el ingeniero Antonio Navarro, había sido «una liberación» para ella.

Según las investigaciones policiales y las escuchas telefónicas autorizadas por el juez que instruye el caso, Maje mentía y manipulaba con gran habilidad a su esposo, amantes, amigas y compañeros de trabajo. Varios días antes del asesinato, la joven envió un mensaje de WhatsApp a su marido para decirle que trabajaba la noche del 15 de agosto en el hospital, pero no era cierto porque durmió con uno de sus amantes: un publicista que no sabía en aquel entonces que Maje estaba casada. La noche anterior al crimen, la joven envió otro mensaje para decirle a su esposo que le había preparado la cena: «Puxi. Ya en el hospital. Goza esa empanada hecha con amor». Maje mintió otra vez porque ya se encontraba en el piso de su amante en el paseo de la Alameda en Valencia, donde llevó la otra mitad de la empanada que había cocinado en su domicilio de la calle Calamocha.

Tras el asesinato de Antonio Navarro, la policía descartó que un ladrón hubiese asestado ocho cuchilladas a la víctima -como había intentado hacer creer su joven esposa-, y centró la investigación en la viuda y los dos amantes que tenía al mismo tiempo. Maje quería vivir la vida con «mucha fiesta», mentía a su marido para mantener relaciones sexuales con otros dos hombres y hasta presumía de que su esposo le perdonaba las infidelidades. Además, ella saldría muy perjudicada económicamente si se divorciaba, según la transcripción de las grabaciones telefónicas.

ALUSIONES AL CRIMEN - Salva a Maje: «También tendrás que desconectar de mí porque te lo voy a recordar cada día»

Otra conversación con una amiga versa sobre las relaciones sexuales de Maje con un agente de la Guardia Urbana en un viaje que realizó a Barcelona después de enviudar. «Estamos muy locas. Nos gusta la movida con tíos buenos. Yo la movida con Antonio que en paz descanse no la quería (risas). Si yo luego me lo tenía que tirar después de la reconciliación no me apetecía, ¿vale?. Y con éste (en referencia al policía) me va a follar como me folló en el baño». También le comentó a su amiga que el asesinato de Antonio estaba relacionado con el caso del descuartizador de Ruzafa, un doble crimen perpetrado en Valencia dos semanas después del apuñalamiento mortal del ingeniero. Una mentira más de la viuda.

La investigación del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Valencia, que tiene uno de los mayores índices de resolución de casos criminales en España, puso al descubierto un triángulo amoroso formado por tres hombres que mantenían relaciones sexuales con la misma mujer, los sentimientos obsesivos de uno de ellos y la presunta intención de Maje de deshacerse de su marido.

ALUSIONES AL CRIMEN - Maje a Salva: «Igual tienen algún sospechoso que ya hubiera tenido algún delito y quieren achacárselo»

Tras muchas horas de escuchas irrelevantes, la policía logra los primeros resultados de su ardua investigación el 8 de noviembre, cuando la viuda empieza a hablar por teléfono con Salva R., un compañero de trabajo que está obsesionado con ella, sobre la investigación del asesinato. Tres de estas conversaciones incriminan a la pareja de amantes encarcelados por crimen.

Escucha 1: Maje se asusta porque Salva había hablado con un policía

El 8 de noviembre, Salva llama a Maje y muestra su tristeza en la conversación porque ella estaba con otro hombre. El asesino confeso seguía enamorado de la viuda, y por eso le avisa de que la policía la estaba investigando.

-Salva: Tienes que desconectar de tu casa y me ha venido a la cabeza que... en cierta medida también tendrás que desconectar de mí porque yo te lo voy a recordar cada día que me veas, entonces...

-Maje: Qué va. ¡Jamás! Te dije que eso yo...

-Salva: Ya.

-Maje: Es que ni lo pensaba. O sea te prometí que no lo iba a relacionar y así ha sido. Me lo acabas de recordar tú porque no lo tengo en mente, eso nunca, nunca.

-Salva: Pues me ha dado un bajón, me ha dado un bajón bestial.

-Maje: Ya pero es que eso te lo pondrás tú en la cabeza. No intentes poner tus pensamientos en los míos porque te vas a equivocar.

-Salva: El otro día llamé a la policía.

-Maje: ¡Qué dices! (grita).

-Salva: A mi amigo.

-Maje: Ah...(dice aliviada).

-Salva: A mi amigo, a mi amigo.

-Maje: ¡Dios! Salva, no hagas locuras, ¿eh?

-Salva: No, no voy a hacer locuras, no te preocupes.

-Maje: Pero escúchame. ¿Me están investigando a mí?

-Salva: A ti o a él (el publicista).

-Maje: ¡Hostia! Yo pensaba que iba a estar descartada.

Escucha 2: La viuda está preocupada y su amante la tranquiliza

Transcripción cuando Maje le cuenta a Salva lo que su cuñado le dijo sobre la investigación policial.

-Maje: Ha dicho que la investigación ya está finalizada. Que faltan por recoger un par de pruebas para aumentar la pena, pero ya tienen al sospechoso con nombre y apellidos. Y entonces, claro, mi madre se puso a llorar. Imagínate, el corazón no me cabía, no me lo creía...

-Salva: Porque pensabas...

-Maje: Esto está ya acabado. A finales de enero se levantará el secreto y nos reunirán.

-Salva: Bueno, bien, porque así cobras por lo menos lo del seguro de Santa Lucía.

-Maje: Ya pero Salva, ¡eh!..., me han dejado descolocada.

-Salva: Ya pero bueno, no temas.

-Maje: ¿No?

-Salva: No.

-Maje: Pero entonces ¿qué?... la justicia es una mierda.

-Salva: No, estás temiendo por mí. No temas. ¿Vale?

-Maje: Vale. ¿Y la justicia existe?

-Salva: Existirá supongo. Igual tienen a algún sospechoso que ya hubiera tenido algún delito y quieren recabar más información para achacárselo a esta persona.

-Maje: Es lo que yo he pensado.

-Salva: Me tendrían que estar investigando y no me están investigando.

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Grabación en una cafetería: Preparan su declaración por si la policía los detiene

La policía logra grabar una conversación de Salva y Maje tras saber por las escuchas telefónicas que habían quedado en una cafetería del centro comercial Las Américas para hablar del asesinato de Antonio.

-Salva: Sólo tengo una duda: la llave.

-Maje: ¿Dónde está la llave?

-Salva: Nadie se deja la puerta abierta. Esa puerta se cierra.

-Maje: ¿Entonces qué tengo que decir?

-Salva: Si te preguntan tú no sabes nada... (Se oye hablar a él, pero el ruido no permite entender lo que dice).

-Maje: ¿Entonces qué? ¿Me la quitaste tú?

-Salva: Que desaparecieron y a tomar por culo.

-Maje: Pero yo eso no lo he dicho. ¿Que tú la cogiste?

-Salva: Que sí, que yo la cogí del bolso. (Siguen hablando sobre los celos de Salva).

-Maje: ¿Pero tú sabrías salvarte? Yo también pero esto no entraba en los planes.

-Salva: Ya lo sé pero no va a pasar.

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