El corredor Ángel Vicioso y el triatleta Jesús Gomar, atropellados en Xeraco

Vicioso como profesional.
Vicioso como profesional. / lp

Los deportistas salieron ilesos tras ser arrollados por un coche en una carretera próxima a la N-332 donde han perdido la vida cinco ciclistas en dos meses

R. V.

valencia. El ciclista aragonés Ángel Vicioso y el triatleta Jesús Gomar García que entrenaba con él fueron atropellados ayer por la mañana por un coche en el término municipal de Xeraco, al sur de la provincia de Valencia.

Según informó el propio Ángel Vicioso, de 40 años, el incidente se produjo poco antes del mediodía en una rotonda de una carretera secundaria de esta población de la comarca de La Safor en las inmediaciones de la N-332.

«Un señor nos ha arrollado en una rotonda. @GomarTri ha sido el más perjudicado. Teniendo una edad nos tendrían que retirar el carnet», indicó Vicioso en su cuenta de Twitter.

En la fotografía que publicó en su cuenta de Twitter, el ciclista se encontraba de pie y aparentemente sin grandes daños mientras que el triatleta Jesús Gomar García (@GomarTri) estaba tumbado en el suelo atendido por la Policía Local de Xeraco y agentes de la Guardia Civil de Tráfico.

Por otro lado, un ciclista falleció ayer y otro resultó herido leve al ser arrollados por un turismo cuando circulaban por la carretera N-420 en el término municipal de Teruel.

Muertes en la N-332

Pero ir en bicicleta por la N-332 se ha convertido en un riesgo para los ciclistas. Entre mayo y julio han muerto cinco corredores.

El primer incidente se produjo el 7 de junio cuando una joven mató a tres ciclistas e hirió a otros dos en la N-332 entre Oliva y El Verger. Había estado de fiesta y circulaba por un tramo recto con buena visibilidad sobre las 8.38 horas.

Los ciclistas pedaleaban por el lado contrario pero la joven dio un giro a su izquierda repentinamente, invadió el carril opuesto y embistió de frente a los seis deportistas condenándolos a la muerte, la amputación, el dolor y los quirófanos, dejando familias rotas, amigos en vilo y un pueblo enmudecido.

Pocos días después, el 11 de junio, un vehículo embistió por detrás a un ciclista, que falleció poco después, y se dio a la fuga. Aunque minutos más tarde, agentes de la Guardia Civil de Oliva detuvieron al conductor presuntamente responsable de los hechos, un joven holandés de 25 años y vecino de Ondara que dio positivo en el test de consumo de sustancias estupefacientes.

Sólo un día después un varón fue arrollado por un vehículo pasadas las ocho de la tarde. Según explicaron fuentes de la Guardia Civil de Tráfico, al parecer, la víctima, de entre 60 y 70 años de edad, cruzó la carretera por una zona no habilitada para ello y fue embestida por un conductor. Las mismas fuentes explicaron que el propietario del vehículo no se dio a la fuga y esperó la llegada de los efectivos médicos y los miembros de la Benemérita.

Los agentes practicaron al conductor del coche las pertinentes pruebas para comprobar si había tomado alcohol o sustancias estupefacientes, pero tanto una como otra dieron negativo.

Ante ello, la delegación del Gobierno decidió realizar «un sobreesfuerzo» y dotar de mayor presencia de la Guardia Civil los fines de semana en el acceso sur de Oliva en la N-332.

También se ofreció a los ayuntamientos y a la Policía Local la posibilidad de disponer de kits de control de alcohol y drogas para realizar los exámenes. Además del radar móvil para reforzar el control de velocidad en la N-332.

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