Cazados 14 conductores ebrios o drogados en la vía donde murieron 4 ciclistas

El delegado del Gobierno y el alcalde de Oliva visitan uno de los controles de la Guardia Civil.
El delegado del Gobierno y el alcalde de Oliva visitan uno de los controles de la Guardia Civil. / Firma

La Guardia Civil y la policía de Oliva blindan con controles el tramo crítico de la N-332 mientras un helicóptero vigila excesos de velocidad y distancias

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

Ni la muerte de cuatro ciclistas en un mes. Ni el anuncio de la DGT de retirar el carné a infractores reincidentes. Nada parece hacer escarmentar a quienes juegan con la vida propia y la de los demás al circular bajo los efectos del alcohol o las drogas. Así lo demuestra el resultado de los controles de la Guardia Civil y la Policía Local de Oliva desplegados ayer en la zona de la N-332 donde perdieron la vida los aficionados de Xàbia y Senija. Los agentes detectaron 14 positivos en alcohol o sustancias estupefacientes, como confirmaron fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana.

El tramo crítico de los recientes siniestros, entre Oliva, Pego y El Verger, estaba ayer blindado: cuatro controles en siete kilómetros. El objetivo era claro. Que no se repitiera otro fin de semana en el que llorar la muerte de un ciclista.

Uno de los dispositivos de la Guardia Civil se fijó en la zona de ocio de Gandia y otros dos, en tramos interurbanos de la N-332 a su paso por Oliva. Paralelamente, agentes de la Policía Local hicieron lo propio en el casco urbano de la población. Además, un helicóptero de la DGT vigiló desde el aire los excesos de velocidad, adelantamientos arriesgados o incumplimiento de la crucial distancia de seguridad de 1,5 metros respecto a ciclistas.

De los 500 controlados en La Safor, once iban ebrios y tres habían consumido drogasUn holandés, detenido cuando participaba en una carrera de coches de lujo por Benicarló

Los alcoholímetros y test salivales fueron de boca en boca desde primera hora. Según fuentes de la Federación de Ciclismo de la Comunitat Valenciana, el periodo peligroso es entre «las 7 y las 10 horas, cuando unos salen de fiesta y los aficionados pedalean antes de que el calor apriete». A lo largo de la mañana fueron controlados medio millar de vehículos. Los guardias de Tráfico interceptaron a siete conductores ebrios y tres dieron positivo en el test de drogas. Los policías de Oliva 'cazaron' a otros tres conductores con tasas de alcohol superiores a las permitidas.

Descenso de heridos graves

Según el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, casi 13.000 conductores fueron controlados en la Comunitat durante la última campaña de vigilancia de alcohol y drogas en la región. Se saldó con la detección de 183 bebidos y 38 conductores que habían consumido sustancias estupefacientes. En el caso de los controles de alcohol, los positivos suponen el 1,41%. En los de drogas, pese a ser muy inferiores en número, hay un 45% de positivos.

Moragues, presente en los controles junto con el alcalde de Oliva, expuso los últimos datos de siniestralidad en el ciclismo: hasta el pasado 15 de junio, seis aficionados han muerto en las carreteras de la Comunitat. Cuatro de ellos son las víctimas de Oliva atropelladas por conductores ebrios o drogados. En el mismo periodo fueron cuatro los fallecidos en tierras valencianas. Pese al aumento de muertes, se aprecia un descenso de ciclistas heridos graves en accidentes, al pasar de 33 a 15 en el primer semestre.

Y más peligro al volante en Benicarló. Allí, en la N-232, la Guardia Civil de Castellón ha arrestado a uno de los participantes en una «carrera de vehículos de alta gama que recorre varios países de Europa». Se trata de un evento en el que participan conductores muy adinerados. Los vehículos de alta gama partieron de Ámsterdam el pasado 11 de junio, con llegada a Valencia prevista el viernes.

En uno de los controles de la Guardia Civil de Tráfico de Castellón, los agentes dieron el alto a un Ferrari 458 Italia descapotable que circulaba «a gran velocidad». Al requerirle la documentación, comprobaron que el conductor, un holandés de 32 años, circulaba con un permiso de conducir falso. Por ello fue detenido por un delito de falsificación de documento público y otro contra la seguridad vial. Según fuentes próximas al caso, este tipo de pruebas se organizan como travesías, pero los excesos de velocidad, la competición o las apuestas son habituales.

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