Absueltos dos acusados de un fraude en la compra y venta de autocaravanas destinadas al desguace en Alicante

Los vehículos quedaron dañados en 2008 y se llegaron a vender por entre 30.000 y 38.000 euros

EFE

El Tribunal Supremo (TD) ha confirmado la absolución de un empresario y un ingeniero que estaban acusados de cometer un fraude con la compra y venta de una treintena de autocaravanas destinadas inicialmente al desguace a causa de unas inundaciones sucedidas en la localidad francesa de Tournon.

Según el auto judicial al que ha tenido acceso EFE, la Sala de lo Penal del alto tribunal ha rechazado la admisión a trámite de los recursos de casación presentados por tres de los afectados contra la sentencia absolutoria dictada por la Audiencia Provincial de Alicante en diciembre de 2016.

El Supremo considera que dicha resolución "integra la totalidad de las pruebas practicadas que permiten constatar insuficiencia probatoria para asumir el pronunciamiento inculpatorio sostenido por la parte recurrente".

Las autocaravanas habían sido fabricadas por la empresa Trigano en Francia, pero su sede francesa sufrió unas inundaciones a causa de las fuertes lluvias en septiembre de 2008 y 414 vehículos quedaron dañados, por lo que fueron vendidos a una mercantil denominada GN Auto para que los desguazara.

El administrador de la firma alicantina Auto Galerie Spain compró 33 de esas autocaravanas a una empresa checa a razón de 9.000 euros cada una, pasó en Alicante y Benidorm las inspecciones de ITV y las vendió después por Internet a precios que oscilaban entre los 30.000 y los 38.000 euros.

El segundo de los acusados es un ingeniero industrial que elaboró las fichas técnicas reducidas de los vehículos para que pudieran pasar las citadas revisiones.

Distribuidores autorizados de vehículos fabricados por Trigano denunciaron los hechos al ver los anuncios en Internet y las autocaravanas fueron requisadas a los compradores y quedaron precintadas cerca de dos años por orden judicial.

Ambos procesados fueron absueltos en diciembre de 2016 de los delitos de estafa, falsedad documental y contra la propiedad industrial que les atribuían la Fiscalía y la acusación particular.

La sección tercera de la Audiencia de Alicante determinó que no eran conscientes de la procedencia de las autocaravanas y de la prohibición de comercializarlas, pues, entre otras cosas, no presentaban irregularidades o anomalías visibles.

Además, añade que la operación se realizó a través de una cadena de empresas y cada una de ellas "pudo haber incumplido obligaciones legales o contractuales", sin que se investigara nada al respecto.

El auto del Supremo, fechado el pasado mes de junio, considera ahora que esa conclusión se ajusta al análisis racional de las pruebas y a la doctrina jurisprudencial sobre los requisitos que han de cumplir las sentencias absolutorias, por lo que no admite a trámite los recursos de casación interpuestos por los tres afectados.

Fotos

Vídeos