Las Provincias

Roban a una anciana que se desplazaba ayudada por un andador

  • La Guardia Civil detiene en Dolores a 3 personas por robos y hurtos a personas de avanzada edad, vulnerables e indefensas

La Guardia Civil de Alicante ha detenido a tres personas de nacionalidad rumana, dos mujeres y un hombre (entre 22 y 32 años), como presuntos autores de 5 delitos de robo con violencia e intimidación, 14 delitos de hurto y un delito de pertenencia a grupo criminal. Los robos y hurtos eran cometidos mediante el conocido método del “abrazo” o “robo cariñoso”, cometidos en las provincias de Alicante y Murcia.

La Guardia Civil de Alicante ha detenido a tres personas de nacionalidad rumana, dos mujeres y un hombre, que formaban una organización criminal dedicada a cometer hurtos y robos con el método del “abrazo” o “hurto cariñoso”.

Los detenidos, que habían establecido su domicilio y centro de operaciones en la ciudad de Alicante, disponían de varios vehículos que utilizaban para desplazarse a las distintas localidades, de las provincias de Alicante y a veces hasta en Murcia, donde cometían los asaltos.

Como ya ha comentado la Guardia Civil en varias ocasiones anteriores, este tipo de delincuentes no tiene miramientos a la hora de elegir víctimas, prefiriendo las personas mayores de edad, al ser más indefensas y poder confundirlas más fácilmente.

En este caso, los detenidos detectaban a las posibles víctimas, acercándose las dos mujeres a ellas, a pie, mientras el hombre esperaba con el coche arrancado, muy cerca de ellos, preparado para facilitar la huida.

Al acercarse a las víctimas, le acariciaban y hasta le besaban, insinuando algún favor sexual, mientras le desvalijaban casi sin darse cuenta, y sin tiempo para reaccionar. Cuando alguna víctima se percataba del engaño, no dudaban en propinarle golpes, e incluso tirarla al suelo, para salir huyendo con el botín.

Se aprovechaban de los más indefensos

Las víctimas elegidas por esta banda eran personas de avanzada edad, hombres o mujeres, a los que abordaban mientras caminaban solos por la vía pública o accedían a sus domicilios, con la excusa de preguntar cualquier información, incluso ofreciéndoles relaciones sexuales, no dudando las autoras en usar la violencia para sustraer las joyas, relojes u otros efectos de valor, aprovechando la especial vulnerabilidad e indefensión de las víctimas, a las que, en ocasiones han llegado a causar lesiones.

La falta de escrúpulos de los detenidos se dejó notar en más de una ocasión, por lo que los agentes de la Guardia Civil pusieron todavía más esfuerzo en dar con ellos, y ponerlos a buen recaudo. En una de las ocasiones asaltaron a una anciana que tenía movilidad reducida y se desplazaba ayudada de un “andador”. La vulnerabilidad de la mujer y su incapacidad para defenderse, fue aprovechada por las dos mujeres para robarle todas las joyas y el dinero que llevaba, acción que causó una grave ansiedad a la mujer ante la impunidad de las dos ladronas.

También actuaban en los cementerios: un hombre mayor se encontraba rezando ante la tumba de su esposa, recientemente fallecida, cuando le abordaron diciéndole que era muy guapo, y que si quería podían mantener relaciones sexuales. Durante los segundos que duró el acoso, sustrajeron el reloj al hombre.

Detención “in fraganti”

Los agentes se encontraban ya sobre la pista de los detenidos, y fue en Dolores mientras intentaban cometer otro robo a un vecino de avanzada edad, cuando tres vehículos camuflados de la Benemérita bloquearon las salidas del coche en el que viajaban, procediendo a su inmediata detención.

Tras identificarles, se descubrió que a una de las detenidas le constaban varias requisitorias internacionales, emitidas por autoridades austríacas y francesas.

Los tres detenidos, de nacionalidad rumana y entre 22 y 32 años de edad, fueron puestos a disposición del Juzgado de Guardia de Orihuela, que ha decretado el ingreso en prisión de todos ellos, como presuntos autores de 5 delitos de robo con violencia e intimidación, 14 delitos de hurto y un delito de pertenencia a grupo criminal.

La investigación ha sido desarrollada por agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Alicante.