Las Provincias

El cadáver hallado en Cullera no es el del desaparecido en Ibiza

Marcos Pérez y Katia Ferreiras. :: lp
Marcos Pérez y Katia Ferreiras. :: lp
  • Una huella reconstruida por los especialistas del laboratorio de criminalística de la Guardia Civil descarta la sospecha inicial

La Guardia Civil continúa las investigaciones para identificar al hombre hallado muerto el pasado domingo en una playa de Cullera. El cadáver de esta persona se encontraba en avanzado estado de descomposición, y tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil barajaban la hipótesis de que podría pertenecer a Marcos Pérez, desaparecido el pasado mes de noviembre en Ibiza junto con su novia, pero esta posibilidad ha sido descartada tras el análisis de una huella dactilar reconstruida por los agentes del laboratorio de criminalística de la Guardia Civil de Valencia.

El cuerpo no presentaba signos externos de violencia, según el resultado de la autopsia, por lo que se desconocen las causas de la muerte. La muestra de ADN extraída del cadáver será cotejada ahora con los perfiles genéticos incluidos en la base de datos de personas desaparecidas en España.

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues, afirmó el martes que el cuerpo estuvo muchos días a la «deriva de las corrientes marinas». Los investigadores sospechaban que el cadáver podría pertenecer a Marcos Pérez de la Torre, de 36 años, que el pasado mes de noviembre desapareció en Ibiza junto con su novia, Katia Ferreiras Santos, de 34 años, una joven brasileña cuyo cadáver fue hallado el 18 de diciembre en la playa del Pollo de Cullera.

El caso se investiga en Ibiza y Valencia. Marcos, carpintero de profesión, y Katia se conocieron en la isla y vivían en Santa Eulària. La familia de Marcos, residente en Móstoles, fecha el último contacto telefónico con él el 18 de noviembre de 2016. Su intención era viajar a Madrid para presentar a su nueva pareja y luego coger una avión con destino a Brasil. A mediados de diciembre, el coche de Marcos apareció desguazado cerca de un acantilado de Ibiza. Tenía los cristales rotos y le faltaban las ruedas.

Una grúa trasladó el vehículo a unas dependencias policiales para que un equipo de la Policía Científica lo inspeccionara de forma minuciosa. Los investigadores creen que la sustracción de las piezas del turismo no guarda ninguna relación con la muerte de Katia. Los especialistas no hallaron indicios criminales en el coche, por lo que pudo ser desguazado por alguien que desconocía la extraña desaparición de la pareja.

La policía no descarta que una de las víctimas cayera al mar y la otra se despeñara también cuando intentaba ayudar a su pareja. La confirmación de que los restos humanos encontrados el pasado domingo en Cullera no pertenecen a Marcos ha devuelto la esperanza a la familia de encontrarlo con vida. La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional de Ibiza se hizo cargo de las investigaciones del caso tras denunciar la madre de Marcos la extraña desaparición de su hijo y su novia. La pareja tenía planes de boda pese a que llevaban poco tiempo de relación y convivencia.