Las Provincias

El temporal deja 24 accidentes de tráfico y cientos de inundaciones y rescates

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Los bomberos tuvieron que rescatar ayer a una mujer atrapada en el techo de su vehículo en un paso inferior de la V-23 en Sagunto. :: EFE/M. Bruque

  • Media docena de colegios tienen que suspender clases y tres centros sanitarios sufren filtraciones por la intensa lluvia

Decenas de personas atrapadas en ascensores y coches, averías, caídas de árboles, inundaciones y filtraciones, daños en los campos de cultivo, una veintena de accidentes de tráfico, colegios desalojados, problemas en centros sanitarios y un millar de incidencias más son las principales consecuencias de la tromba de agua que, entre el domingo y la madrugada de ayer, descargó en buena parte de la Comunitat, especialmente en la ciudad de Valencia, donde se concentró la mayor parte de los siniestros.

En concreto, en la capital del Turia el domingo fue el día de un mes de noviembre más lluvioso desde 1956 con un acumulado de 130 litros por metro cuadrado; mientras que supone la décima jornada con precipitaciones más intensas desde que existen datos fiables. Sin embargo, el registro más elevado se contabilizó en Sagunto, con 183 litros, según los datos proporcionados por la delegación valenciana de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Como comparativa, y para valorar la magnitud de las cifras, desde Aemet recordaron que, hasta el pasado viernes, se habían recogido 176 litros en Valencia durante todo este año.

La tromba tuvo especial incidencia en los centros educativos, hasta el punto de que tuvieron que suspenderse clases en siete escuelas distintas, la mayoría de la provincia de Valencia. El caso más paradigmático fue el del CEIP 103 de la capital, donde los barracones se inundaron por las filtraciones por tercera vez. El CEIP El Rajolar de Aldaia tampoco acogió alumnos durante el día de ayer. Ante la intensidad de la lluvia el alcalde Guillermo Luján ordenó ya el domingo por la tarde que no abriera sus puertas. Tampoco hubo clases en los aularios de Infantil de los colegios Maestro Tarazona y María Yocasta de Puerto de Sagunto. En el CEIP La Xara de Dénia los problemas se produjeron a mediodía, cuando un chaparrón provocó numerosas goteras en los barracones que obligaron a desalojar a los niños. Por su parte, en el Luis Vives de Puçol el agua caída durante el domingo inundó la planta baja, por lo que los padres fueron informados al llevar a los niños de que los de Primero y Segundo serían reubicados en aulas destinadas a otros usos, por lo que no hubo clase normal. En el IES Montdúver de Xeraco la aparición de goteras obligó a cerrar las aulas de Música y Diseño, aunque no hubo desalojos. En el marco de protocolo establecido entre la Conselleria de Educación y Emergencias se hicieron revisiones en varios centros más, como el IES La Vall de Sego de Benifaió, el CEIP Jaume I, el IES Mislata, el IES de Albal, en el Braçal de Estivella o en el Conservatorio Superior de Música de València.

A nivel sanitario, El Hospital Clínico y el Doctor Peset sufrieron filtraciones de agua, aunque en ninguno de ellos se interrumpió la actividad asistencial. En el primero, el agua entró por la puerta de urgencias y por las juntas de algunas ventanas del pabellón de maternidad, mientras que en el segundo la filtración se produjo en una zona de despachos de Farmacia. También se registraron problemas en varios centros de salud como, por ejemplo, en el Luis Oliag.

En Valencia, la concejal de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, y el delegado del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, admitieron ayer que la tromba de agua estuvo a punto de colapsar el sistema de bombeo de la red de colectores y alcantarillado de la ciudad. Como botón de muestra, los 633 servicios realizados por la Policía Local y Bomberos desde el domingo y hasta las nueve de la mañana de ayer, cuando todavía quedaban decenas de atenciones por realizar, sobre todo achiques de agua en plantas bajas, edificios públicos y hasta centros comerciales. Un dispositivo que necesitó 116 agentes y 51 bomberos, activándose el refuerzo fijado por el protocolo de Emergencias.

De los servicios realizados, 513 correspondieron a la Policía Local, cuando la rutina de un domingo es prestar unas 30 atenciones, precisó Menguzzato. Los 24 accidentes de tráfico registrados fueron los más preocupantes, con cinco heridos leves, mientras que también se contabilizaron averías en 41 cruces semafóricos, lo que contribuyó a agravar los problemas de tránsito.

En cuanto a Bomberos, las salidas de los retenes se debieron a una decena de incendios, 66 inundaciones y 21 casos de vecinos atrapados en ascensores averiados. El lugar más complicado para los conductores fue el bulevar sur, donde fueron rescatadas seis personas de sus vehículos. La zona más afectada de la ciudad fueron los barrios del Marítimo, donde la desembocadura del viejo cauce registró un aumento del nivel de agua en unas pocas horas.

Por su parte, los Bomberos del Consorcio Provincial intervinieron en el rescate de tres personas que no podían salir de su vehículo por el agua en la V-23, en Puerto de Sagunto. Precisamente en esta localidad tuvo lugar otro incidente. La conductora de un turismo permaneció cerca de media hora subida en el techo de su coche tras intentar atravesar una zona inundada (un paso inferior de la V-23) y haberse visto obligada a salir del vehículo por la ventanilla. Finalmente fue rescatada por los bomberos.

Por su parte, el servicio de emergencias 112 de la Comunitat recibió en sólo seis horas más de 500 llamadas por el temporal de lluvia, la mayor parte procedía de la comarca del Camp de Morvedre.

La lluvia también obligó a muchos municipios de l'Horta Sud a cerrar al tráfico los túneles, Silla, Catarroja, Benetússer o Alfafar, que cortaron el paso de vehículos de los puentes que atraviesan tanto las vías de Renfe como la Pista de Silla y que ayer, continuaban cerrados en previsión de más lluvias. En Torrent, también se cerró el túnel de Parc Central dada la acumulación de agua y un árbol cayó en la avenida Reina Sofía sin que causara ningún daño material.

Asimismo, las fuertes trombas de agua (en ocasiones acompañadas de pedrisco) provocaron pérdidas agrícolas en diversas comarcas valencianas, centrándose sobre todo en cítricos, hortalizas y caquis. Los daños son de cuatro tipos: 'pixat' en clementinas pendientes de recolección en diversas zonas, inundación de campos de cítricos y hortalizas, sobre todo en la Ribera, l'Horta y Camp de Morvedre, granizo en l'Horta , Ribera Baixa y Maestrat, y arrastres en caminos y otras infraestructuras agrarias. La Unió de Llauradors estima que se ha podido estropear por 'pixat' (deterioro de la piel por exceso de humedad) un 20% de las clementinas de media estación pendiente de recolectar y que la cuantía de estas pérdidas pueden superar los 14 millones de euros.

Las precipitaciones, por último, lograron también incrementar el caudal de ríos como el Magro, el Palancia o el Turia, o de barrancos como el de Segart.