Las Provincias

Detenidos cuatro menores por acosar año y medio a una compañera de clase

Tres agentes de la Policía Nacional de Alicante, poco antes de la rueda de prensa para explicar el caso. :: ález domínguez
Tres agentes de la Policía Nacional de Alicante, poco antes de la rueda de prensa para explicar el caso. :: ález domínguez
  • La víctima alicantina cambió de colegio y sufrió una crisis de ansiedad tras ser atacada en el aula, en internet y hasta en su domicilio

La vida de una estudiante de Alicante se tornó un infierno hace aproximadamente un año y medio. Y fue por culpa del acoso escolar. Cuatro menores, tres chicas y un chico, todos ellos de 14 años, la sometían a todo tipo de humillaciones e insultos. Cara a cara y en presencia de terceros. A través del teléfono móvil y también en las redes sociales, donde los presuntos infractores habían creado un perfil falso para poder dar rienda suelta a su fijación contra la víctima y compañera.

Al principio, la menor mantuvo en silencio las vejaciones. Pero poco a poco sus fuerzas fueron mermando. Hasta el punto de que un día no pudo aguantar más y sufrió una crisis de ansiedad en su colegio. Esta situación terminó de destapar todo lo que llevaba meses soportando. Sus padres reaccionaron de inmediato y tomaron la decisión de cambiarla de centro educativo para que su hija recuperase la normalidad.

Pero ni aún así. Los presuntos acosadores, según denuncia la familia afectada, continuaron con sus prácticas. Y el asunto acabó en manos de la Policía Nacional. Las pesquisas llevaron a la identificación de los supuestos responsables del 'bullying'. El primer arresto se produjo hace una semana y los otros tres, en los días siguientes. Los cuatro acosadores quedaron a disposición de la Fiscalía de Menores para estudiar su reeducación.

Según la policía, las tres chicas y el adolescente de 14 años maltrataban psicológica y verbalmente a la víctima, tanto en el aula como fuera del colegio y hasta en la puerta de su domicilio. La presión llegó a ser tal que la víctima ya no quería ir al colegio. Los progenitores observaron síntomas de ansiedad. Y es que también recibía, a través de su teléfono móvil, insultos y vejaciones.

Perfil falso de internet

La policía averiguó que el acoso comenzó durante el curso anterior. Pero tras el cambio de colegio, los hostigamientos seguían través de internet. Los acosadores crearon un perfil falso en una red social juvenil para mofarse de la víctima. Además, recibía mensajes humillantes en su teléfono móvil. Finalmente, los sospechosos fueron detenidos y acusados de un delito contra la integridad moral.

Los padres de la niña fueron «alertados por la pediatra» acerca de los síntomas que mostraba su hija. La adolescente acudió a los servicios sanitarios tras sufrir un ataque de ansiedad, según confirmó la portavoz de Participación Ciudadana de la Comisaría Provincial de Alicante, Marta García. «Estas situaciones sólo tienen una salida: la denuncia», advirtió, al tiempo que recalcó que la sociedad no puede permitir que «ni un solo menor más sufra por un tema de acoso escolar».

García alertó de que en muchos casos las víctimas acostumbran a tragarse la pena y guardar silencio durante largos periodos. «Las víctimas sufren la situación en silencio. El problema es que, cuando entran en juego las nuevas tecnologías, el acoso dura 24 horas al día, los 365 días del año», lamentó la policía.

En cuanto al estado actual de la menor, García fue sincera. «No está bien, pero el primer paso es evidenciar el problema y a partir de ahí hay soluciones. Lo que no se puede hacer es victimizarla».

LAS PROVINCIAS consultó a la Conselleria de Educación sobre su actuación o conocimiento del caso, pero el departamento autonómico no respondió. Sí lo hizo la Policía Nacional al explicar que «la respuesta del centro del que se marchó la niña es buena». Están «involucrados y han detectado que existía un problema». La agente considera positivo que la víctima haya exteriorizado su padecimiento. El peligro, remarcó, «es cuando el niño acaba asumiendo que merece el maltrato. Eso no se puede permitir».