Las Provincias

Un conductor ebrio irrumpe en el cauce del río Turia para hacer trompos

Dos coches de la Policía Nacional rodean al conductor . :: j. a. marrahí
Dos coches de la Policía Nacional rodean al conductor . :: j. a. marrahí
  • El turista francés fue detenido tras circular a gran velocidad y poner en grave riesgo a los paseantes y deportistas

Los pasantes, corredores y ciclistas que a primera hora de la mañana de ayer disfrutaban de los jardines del Turia se toparon con una escena inusual y amenazadora. Un coche particular había irrumpido en el viejo cauce del río para poner en práctica peligrosas maniobras como trompos, volantazos, acelerones y giros inesperados. Daba igual que fuera césped, zona asfaltada, camino, parque infantil o carril de atletismo. El conductor parecía haber convertido el pulmón verde de Valencia en su particular circuito de pruebas.

Fue a las 7.55 horas cuando las alertas telefónicas de los testigos comenzaron a sucederse, tanto al 091 como al 112. La Policía Nacional no pudo concretar qué rampa o acceso había usado el conductor temerario para colarse en el cauce, pero envió una patrulla para interceptarlo.

«Fue muy complicado», aseguraron los agentes consultados. «Iba por todas partes, hacía lo que le daba la gana y no respetaba las señales acústicas y luminosas». El intruso seguía avanzando a gran velocidad, esquivando árboles y desobedeciendo a los policías.

Acorralado por la policía

Para no agravar aún más el riesgo que sufrían los usuarios del cauce, la Policía Nacional movilizó una segunda patrulla que accedió por otra parte del río. De ese modo los agentes lograron cerrarle el paso y, al fin, detuvo el vehículo. Según fuentes policiales, el hombre no ofreció explicaciones sobre su conducta, más allá de una «actitud chulesca».

Los agentes averiguaron que el conductor, de origen galo, se encontraba de vacaciones en España desde hacía tres días. Para colmo de males, carecía de documentación del vehículo, propiedad de una empresa de alquiler francesa.

Y como colofón, estaba borracho. Agentes de la Policía Local le practicaron la prueba de alcoholemia, que reveló una tasa de 0,56. El doble de lo permitido. Ante todas estas evidencias, el francés acabó con las esposas por un delito contra la seguridad vial. Carecía de antecedentes policiales y en breve será puesto a disposición judicial.

Según fuentes de la Jefatura Superior, «con su arresto se ha evitado algo muy grave». «Aunque era primera hora de la mañana en ese momento hay mucha gente que practica deporte o pasea a sus perros y el conductor a puesto a los ciudadanos en peligro», añadieron.