Las Provincias

Exculpado el conductor del autobús en el que murieron 13 estudiantes

  • El siniestro se produjo durante el viaje de regreso de más de 50 universitarios de intercambio que venían de celebrar las Fallas

La justicia española archivó provisionalmente la investigación penal contra el conductor del autocar accidentado en marzo el que murieron 13 estudiantes extranjeras, en su mayoría italianas, según informan fuentes judiciales.

Tras los últimos mese de investigación en los que se tomó declaración a los supervivientes, a los trabajadores de la empresa del autocar y se analizaron los informes técnicos, la juez encargada del caso estima que no existen indicios de los delitos que se le imputan de homicidio imprudente.

En su escrito, la juez constata que no hubo fallo mecánico, la conducción era estable y la velocidad adecuada. Asimismo el chófer dio negativo en alcohol y drogas y según los informes respetó los descansos pertinentes y no se distrajo con el teléfono móvil.

Por ello, se ha decretado «el sobreseimiento provisional de la causa» penal aunque dejó abierta la puerta a una posible reclamación de las víctimas por la vía civil.

Este accidente llegó a ser calificado como uno de los más graves de los últimos años. En la madrugada del pasado 20 de marzo, cuando el autocar llevaba a Barcelona a más de 50 estudiantes de intercambio que venían de celebrar las Fallas en Valencia, en la autopista AP-7 a la altura del municipio de Freginals, se produjo el siniestro en el que murieron 13 estudiantes y más de 30 personas resultaron heridas.

El conductor, de 62 años y larga experiencia, perdió el control del vehículo, cuando circulaba por el carril derecho cuando tocó con las protecciones laterales de la autopista, lo que llevó al chofer a dar un volantazo que le hizo cruzar la mediana de la autopista y quedó volcado en el carril contrario, en el que chocó con otro coche cuyos ocupantes resultaron heridos. Murieron 13 estudiantes extranjeras de entre 19 y 25 años.

El principal acusado por las autoridades fue el chofer, quienes achacaron la causa del accidente a un error humano. El informe pericial de los Mossos d'Esquadra concluía que la causa del accidente se debía al cansancio del conductor. Sin embargo la investigación constata que el conductor el día de los hechos respetó el tiempo de conducción y descanso reglamentario, y además sus compañeros aseguraron que no fue a cenar y se quedó descansando.

Por eso, la juez considera que «los anteriores hechos denotan la inexistencia de una responsabilidad de la gravedad que es exigida por el Código Penal», pero deja abierta la puerta a las responsabilidades civiles en las que haya podido incurrir.