Las Provincias

Cerco al payaso diabólico

  • La venta de caretas terroríficas se dispara en los establecimientos de Valencia mientras aumenta también la alarma social

  • La Policía Nacional aconseja que se evite este disfraz y pide prudencia

Los últimos incidentes ocurridos en Paterna, Valencia, Zaragoza o Badajoz, donde varios individuos realizaron bromas o asustaron a la ciudadanía con disfraces o fotomontajes de payasos diabólico, ha motivado que la Policía Nacional anime a no ponerse este disfraz en las fiestas de Halloween. «Sé más original. El disfraz de payaso diabólico está muy visto», es uno de los cinco consejos de la Policía Nacional para disfrutar de forma segura de la Noche de Brujas, como se conoce también a esta fiesta pagana, después de que en las últimas semanas haya llegado a España, procedente de EEUU, la moda de utilizar el aspecto de un payaso para asustar e, incluso, cometer delitos.

Mientras se dispara la venta de este tipo de disfraces y caretas en algunos establecimientos de Valencia, la alarma social y los incidentes aumentan también. Prueba de ello son las llamadas que recibió el 091 de una persona que había visto un payaso en su bañera o de un ciudadano que confundió dos grandes globos de un cumpleaños con sendos payasos diabólicos.

En Valencia, dos individuos que realizaron un fotomontaje de payasos diabólicos fueron perseguidos el viernes por la noche por un grupo de jóvenes en la calle Colón. Los hechos obligaron a intervenir a varias patrullas de la Policía Local. Los agentes encendieron las luces prioritarias de color azul del coche patrulla para prevenir posibles atropellos, ya que algunos de los perseguidores corrían por los carriles de circulación.

Los hechos ocurrieron tras una concentración de unos 300 jóvenes en la plaza de los Pinazo, donde acudieron para esperar a dos individuos que habían realizado fotomontajes de payasos diabólicos en Facebook e Instagram en los que amenazaban con matar a personas en el centro de Valencia. Cuando los autores de la broma perversa se acercaron para ver la aglomeración de personas, fueron reconocidos y un grupo salió detrás de ellos. Tras ser perseguidos hasta la calle Xàtiva, los bromistas pidieron auxilio a una patrulla de la Policía Local.

La semana pasada se difundieron mensajes a través de perfiles anónimos de Instagram que causaron también cierta alarma en Catarroja. «Mañana iré al instituto que hay al lado del poli Florida a secuestrar a alguien pequeño y mataré a alguien. Esperadme. Podríais ser vosotras mis víctimas», afirmaba uno de los mensajes debajo de una fotografía de un payaso diabólico. La cuenta fue borrada posteriormente.

La tienda de disfraces Casa Picó ha vendido en una semana un centenar de caretas que imitan el rostro del payaso diabólico. «Son parecidas pero no son las auténticas. Los distribuidores ya no sirven ese artículo por la alarma social», asegura una dependienta. La moda de utilizar rostros de payasos terroríficos para asustar, realizar bromas de mal gusto o incluso delitos graves comenzó hace unos meses en Estados Unidos y se basa en el subgénero de películas de miedo nacido con la versión cinematográfica de 'It', un libro Stephen King.

Las bromas perversas se han extendido también por Europa. En Berlín, un adolescente acuchilló al payaso que le asustó; y en Eslovenia, ocho personas fueron multadas con entre 104 y 250 euros por utilizar el disfraz diabólico para causar miedo o amenazar a la ciudadanía.

En Badajoz, la Policía Nacional tomó declaración en las últimas horas a un joven de 19 años por elaborar y publicar en las redes sociales dos fotomontajes con la imagen de otro payaso terrorífico. Según las investigaciones, estas imágenes, junto a otros falsos bulos, influyeron en el individuo que, disfrazado de payaso, atacó a un joven el pasado lunes en Badajoz. El agresor golpeó a la víctima con una llave inglesa en una rodilla y le causó lesiones. El autor de los fotomontajes ha sido propuesto para una sanción por una infracción grave del artículo 36 de la Ley Orgánica de Protección de Seguridad Ciudadana, por lo que podría ser sancionado con una multa de entre 601 y 30.000 euros.