Las Provincias

Desmantelado un clan familiar de narcos que lideraba la abuela

  • La Guardia Civil interviene 300 plantas de marihuana, cocaína, un revólver, un rifle, una catana y varias navajas

La Guardia Civil ha desmantelado en Cullera un punto de venta de drogas y ha detenido a seis miembros de un clan familiar, cuya abuela era la jefa del grupo, por su presunta implicación en delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal.

Los detenidos en la denominada operación Fargalos, dos varones y cuatro mujeres de nacionalidad española, utilizaban varias viviendas de la localidad como punto de venta de sustancia estupefacientes, según informa en un comunicado el instituto armado.

La operación se inició el pasado mes de junio, dentro de los servicios establecidos para prevenir el tráfico y cultivo de sustancias estupefacientes y ante la posibilidad de que se estuvieran utilizando varias viviendas en Cullera como punto de venta de drogas al menudeo.

Fruto de las gestiones realizadas desde junio del 2016 y de las pesquisas obtenidas por los componentes encargados de este operativo, se pudo comprobar que se trataba de un clan familiar, con la abuela como la jefa del grupo, que distribuía sustancias estupefacientes en un barrio muy conocido de la localidad de Cullera.

Los dos hombres y las cuatro mujeres, de edades comprendidas entre los 17 y 62 años, fueron detenidos ayer por la Guardia Civil, que practicó ocho registros.

En los registros, los agentes se incautaron de 300 plantas de marihuana en diverso estado de crecimiento, 3 kilogramos de cogollos listos para su venta, 50 dosis de cocaína, 2 envoltorios de 10 gramos de cocaína y básculas de precisión.

También hallaron una catana, navajas, un revólver, un rifle, munición, 1.170 euros, teléfonos móviles y tres turismos, las cuales eran usadas por los detenidos para los desplazamientos de abastecimiento y aprovisionamiento.

Según las fuentes, la mujer de más edad detenida ejercía de cabecilla de la organización y era la que se encargaba de organizar a todo el clan para adquirir las sustancias en localidades próximas, que ocultaban en sus domicilios.

Allí eran cortadas y divididas en dosis y trasladas para su posterior distribución y venta en las viviendas de una calle de la localidad de Cullera.

Las diligencias han sido entregadas en el Juzgados de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Sueca.