Las Provincias

Condenado por llamar a su hija «gorda» y «vaga»

  • La jueza culpa al hombre de injurias por burlarse de la dislexia de la menor el día de su cumpleaños y le impone trabajos sociales

El 23 de febrero de 2015 tenía que ser un día feliz para una niña de Camp de Morvedre cuya identidad preservamos. Celebraba su cumpleaños. Pero esa jornada quedó grabada en su memoria con amargura. Su propio padre la llamó «gorda» y «vaga en presencia de sus amigos invitados.

En una sentencia ejemplar, la Audiencia de Valencia ha confirmado una condena al hombre de 20 días de trabajos en beneficio de la comunidad. Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), la sala admite una sentencia impuesta en marzo por el Juzgado de Instrucción 2 de Sagunto. El fallo consideró entonces al progenitor culpable de un delito leve de injurias.

Los hechos descritos sucedieron durante la celebración del cumpleaños de la niña en la casa de su padre, que en ese momento se encontraba en trámites de divorcio. El detonante de sus comentarios insultantes fue que los asistentes a la fiesta regalaron ropa a la menor. En ese instante el progenitor dijo delante de los invitados que «no le iba a entrar, que tenía mucha celulitis y que estaba gorda».

Pero su intervención no acabó ahí. La menor recibió un libro, otro de los obsequios. Y nuevamente el procesado abrió la boca de manera dañina. «No lo va a leer porque es una vaga y no tiene dislexia, sino vagancia», expuso.

En ese momento, la niña se tragó la pena. «La víctima no le contó nada a la madre para evitar situaciones tensas entre ambos progenitores», reconoce el juzgado de Sagunto que investigó el caso. Tampoco a otros familiares. No obstante, un mes después del cumpleaños, la menor acudió a su pediatra por problemas digestivos y expuso lo sucedido a la médico. Según consta en la sentencia, «se meten con ella por el peso y por el problema de la lectura»

La magistrada explica en su resolución que la víctima estaba «notablemente acongojada». La niña relató que con anterioridad a los hechos su padre la humillaba delante de la familia, pero «los insultos le superaron ese día», ya que lo hizo delante de amigos.

El fallo judicial considera que la declaración de la menor afectada durante el juicio contra su padre es plenamente creíble. «Relató los hechos de forma emocionada, clara y concreta». Esto, como describe el TSJCV, «hace que no se puedan atribuir a una intención de la madre para conseguir objetivos en la contienda civil derivada del divorcio». Y más «cuando los insultos eran desconocidos por la madre». El magistrado concluye que la voluntad del padre de menospreciar a la menor «ha quedado acreditada desde el dolor con que ésta narraba los hechos».

La Audiencia confirma así el fallo de la jueza de Sagunto, que fue recurrido en su día por el progenitor. La fiscalía pedía inicialmente para el padre una multa de 600 euros, pero el fallo judicial le impone sólo trabajos en beneficio de la comunidad «para evitar que el pago pueda perjudicar a la pensión alimenticia que el condenado debe pasar a su hija».