Las Provincias

«No soy un ángel, sólo soy un policía»

  • Gregorio Ortega Salvó la vida a una mujer

Tres personas de Valencia viven gracias a Gregorio Ortega. El policía local del distrito centro, de 46 años y con más de dos décadas en el cuerpo, ha salvado a dos víctimas en incendios durante su carrera. A la tercera la cazó «casi vuelo e in extremis» cuando estaba a punto de lanzarse desde la azotea de un centro comercial de Valencia. Eso le valió la condecoración con la que fue reconocido.

Pese a todo, Gregorio, casado y padre de una niña, es humilde. «No soy ningún ángel, sólo un policía», aseguró. Este último y crucial servicio se produjo a mediados de septiembre. «Ella temía por los niños que había abajo y durante un rato traté de convencerla con este argumento», recuerda el agente. Pero la cosa se complicó cuando la mujer se santiguó y apartó la vista del policía local.

«Ese gesto de retirarme la mirada y volverse hacia el vacío fue lo que me impulsó a intervenir», recuerda Gregorio. Unos siete metros de distancia le separaban de ella. Y también unos raíles de la maquinaria de limpieza. «Pensé que ese era el momento. Corrí unos metros y luego salté. Ella se dejó caer pero, por suerte, pude agarrarla de la cintura y estirar hacia mí», describe. El agente puso en riesgo su vida para evitar el suicicio. «En momentos así, te guía un impulso».