Las Provincias

Admite que atropelló y mató al exalcalde de Ribesalbes porque le miraba mal

castellón. El hombre acusado de asesinar en 2015 a Antonio Valls, exalcalde de Ribesalbes, declaró ayer que tenía una paranoia, que estaba medicado y que el día de los hechos atropelló a la víctima porque se distrajo tras fijarse en dos ardillas, por lo que no prestó atención a la calzada, aunque ha dicho que no salió con la intención de atropellarle.

El acusado realizó estas declaraciones en el juicio que ha comenzado en la Audiencia Provincial de Castellón, donde, no obstante, a una pregunta de una de las partes sobre si mató a la víctima porque le miraba mal ha respondido afirmativamente. El procesado señaló que conocía a la víctima de vista y que no tenía ningún problema con ella, aunque reconoció que el exalcalde últimamente no le hablaba y le miraba «mal» porque tiempo antes había matado a sus propios perros porque le había dado una «paranoia».

Asimismo, afirmó que atropelló al hombre por la espalda y que intentó socorrerle con masajes para reanimarle, y aseguró no recordar que él mismo llamara a la Guardia Civil ni que reconociera que lo había matado intencionadamente. También declaró un ciclista que pasó por el lugar del suceso, el cual subrayó que observó al acusado arrodillado junto a la víctima cogiéndola de la cabeza, y le dio la «sensación» de que la estaba golpeando contra el suelo. «Me generó una especie de ansiedad pensar que lo que había visto era lo que creía», añadió el testigo, quien apuntó que le creó «miedo y extrañeza» la situación.

Por otra parte, uno de los agentes de la Guardia Civil que tomó declaración al acusado ha relatado que éste había reconocido que había atropellado al exalcalde intencionadamente, es decir, que lo había estado esperando con el vehículo estacionado y que, cuando pasó por su lado, arrancó y lo atropelló.

El fiscal, que califica los hechos de un delito de asesinato, solicita en su calificación provisional 20 años de prisión para el acusado.