Las Provincias

La policía registra un piso en Valencia en una operación antiyihadista

Varios familiares del presunto yihadista protestan por la detención en Gijón. :: efe
Varios familiares del presunto yihadista protestan por la detención en Gijón. :: efe
  • Detenidos en Gijón y San Sebastián dos reclutadores de Daesh que planeaban incorporarse a la organización terrorista

valencia. Una ardua investigación de la Brigada Provincial de Información de Valencia se ha saldado con la detención de un hombre de 38 años en Manresa por un delito de terrorismo. El individuo arrestado, que tiene nacionalidad española y es de origen ceutí, difundía mensajes en redes sociales de ideología yihadista, así como imágenes en las que aparecía posando con armas de fuego.

Los agentes de la Policía Nacional realizaron dos registros hace varios días en sendas viviendas de Manresa y Valencia, donde intervinieron carabinas, armas prohibidas, réplicas de un fusil de asalto y de una pistola del calibre 9 mm, un teléfono móvil y diverso material informático.

Las investigaciones policiales se iniciaron cuando los agentes detectaron varios mensajes de contenido yihadista que el individuo había difundido en las redes sociales. Además, esta misma persona posaba con armas de fuego en algunas fotografías, por lo que los policías de la Brigada de Información realizaron pesquisas para averiguar su identidad y sometieron al sospechoso a una estrecha vigilancia. Tras comprobar que no tenía ninguna relación con grupos yihadistas como Daesh, los agentes detuvieron al hombre por un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo y le confiscaron las armas prohibidas que tenía en su vivienda de Manresa.

El individuo residía algunas temporadas con una mujer en un piso alquilado en Valencia, donde la policía intervino un teléfono móvil y una memoria USB. El sospechoso quedó en libertad con cargos después de ser interrogado.

Reclutadores de Daesh

La Policía Nacional detuvo ayer a dos propagandistas y reclutadores de la organización terrorista Daesh en dos operaciones diferentes. Yassin El Mehdi, de 20 años, arrestado ayer en San Sebastián, y Abdellah Ouelji Lafsahi, de 34 años, capturado en Gijón, planeaban incorporarse a las filas del Estado Islámico. Entretanto, ambos se habían convertido en «piezas clave» en el entramado propagandístico y de captación de Daesh en España y «desarrollaban una intensa actividad» a favor del grupo terrorista, «adoctrinando, enalteciendo su ideario y alentando e incitando a la comisión de actos terroristas», según el Ministerio del Interior.

Los dos hombres, de origen marroquí, ya habían jurado lealtad al líder del Daesh, Abu Baker Al Bagdadi y buscaban en las redes acólitos para que se unieran a este juramento como paso previo a su migración al autoproclamado Califato en Siria e Irak.

El arrestado en Gijón, obsesionado con incorporarse al grupo terrorista, había tenido que posponer varias veces su viaje a Siria por el delicado estado de salud de sus padres. El detenido, incluso, había intentado, sin éxito, obtener ayudas del Principado de Asturias para sus padres y poder así viajar al Califato. Los expertos policiales sitúan a Lafsahi en un puesto elevado en la estructura exterior del Daesh y aseguran que mantenía fluidos contactos con líderes del Estado Islámico a través de un sistema de «teléfonos virtuales» contratados en internet y que hacían casi imposible seguir sus comunicaciones.

Yassin El Mehdi, además de su actividad de proselitismo en internet, mantenía un estrecho contacto con el entorno radical yihadista afincado en Guipúzcoa. Los ambientes en los que desarrollaba su actividad favorecían su labor de captación, ya que estaban constituidos por personas susceptibles de exclusión social, «un excelente caldo de cultivo para la formación de nuevos terroristas», según Interior. Los contenidos divulgados en las redes sociales por los detenidos tenían dos variantes. Los primeros eran propagandísticos y ensalzaban a Daesh, y otros difundían el denominado «terror informativo» en la sociedad occidental con «demoledora crudeza».