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Eduardo y su hijo Adrián, en una foto colgada por el progenitor en las redes sociales. :: lp
Eduardo y su hijo Adrián, en una foto colgada por el progenitor en las redes sociales. :: lp

Interior y fiscalía investigan los mensajes que desean la muerte del niño con cáncer

  • Las peñas taurinas de la Comunitat afean al alcalde de Valencia y al Consell que no salgan en defensa del menor que sueña con ser torero

La avalancha de reacciones por los deseos de muerte lanzados en las redes sociales contra Adrián Hinojosa ha sido incluso más masiva que el odio protagonizado por los autores de tuits despectivos y que ahora se ocultan. Los mensajes contra el pequeño de ocho años, enfermo de cáncer y que anhela ser torero, han desatado la movilización del Ministerio del Interior, del Síndic de Greuges, de la fiscalía, de las organizaciones taurinas y de cientos de personas que impulsaron en toda España el hashtag #Adriantevasacurar. «Pedimos respeto. Respeto de una vez por todas. Para mi hijo y para los amantes de una tradición que sólo pedimos ir tranquilamente a los toros. Yo a todo aplico lo que siempre le digo a mi hijo: 'Hay que seguir para adelante, luchar, porque de todo se sale en la vida'», es el mensaje que traslada Eduardo Hinojosa, padre del pequeño, ambos vecinos de Alzira.

Los pasos más contundentes fueron los dados ayer por el Ministerio del Interior y el Síndic de Greuges. El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, anunció que las Fuerzas de Seguridad han abierto una investigación por si hubiera delito «de odio» ante los comentarios deseando la muerte a Adrián (padece sarcoma de Ewing, un tumor maligno que afecta a los huesos) tras el festival benéfico celebrado con grandes figuras del toreo el pasado fin de semana en la plaza de toros de Valencia. En caso de detectar indicios de una conducta delictiva, los investigadores lo comunicarían a la Fiscalía para dilucidar si hay responsabilidad penal.

Ese es el camino que ya ha iniciado el Síndic de Greuges en la Comunitat. El defensor valenciano tildó de «inmorales y lamentables los comentarios difundidos por redes sociales que deseaban la muerte al pequeño Adrián». El Síndic considera que los comentarios lanzados por una animalista del País Vasco y un joven valenciano experto en posicionamiento de páginas web (con lindezas como «Adrián, vas a morir», «su vida me importa dos cojones» o «que gasto más innecesario se está haciendo con la recuperación de Adrián») «es una clara vulneración de los derechos reconocidos a la infancia por la Convención sobre los derechos del niño de la ONU en 1989».

El Síndic ha pedido ya a la fiscalía que inicie actuaciones penales ante la posible comisión de delitos «de incitación al odio y a la violencia». El Síndic invita al ministerio público a «no permitir la impunidad» de actos que van contra los derechos humanos, «máxime cuando el afectado es un niño que además sufre una grave enfermedad».

Denuncia de la Unión Taurina

La Unión Taurina de la Comunitat Valenciana, que engloba entre otras organizaciones a las peñas de bous al carrer, también movió ayer ficha. «Tras aportar nuestro granito de arena en llenar de ilusión la vida de Adrián y soñar todos juntos por su recuperación», como destacó su presidente, Vicent Nogueroles, sobre el acto organizado en beneficio del menor, la entidad también recaba datos para presentar una denuncia ante la Policía Nacional. Esta querella se uniría a las que baraja la familia del niño y la Fundación Toro de Lidia, como ya publicó ayer este periódico.

Nogueroles también lamentó que ninguna autoridad política de la Comunitat haya salido a criticar las palabras «cargadas de odio» lanzadas contra el menor. «Hemos echado en falta algún mensaje de 'alivio', no ya para la tauromaquia sino para el niño». El representante taurino lamenta «el paso atrás del tripartito» o que el alcalde de Valencia, Joan Ribó, «no tenga un minuto para salir al paso de las barbaridades de ciertos cobardes escondidos en las redes sociales».

Desde el Partido Animalista PACMA, la única manifestación realizada fue la de su presidenta, Silvia Barquero, a través de Twitter: «No entiendo que un comentario en redes sociales sea noticia. Insultos y amenazas los soportamos muchos a diario. Basta ya de manipulación taurina». Mientras, en esas mismas redes ha desaparecido todo rastro de los presuntos autores de los mensajes denigrantes, Aizpea Etxezarraga y Manuel Ollero, una naturista vasca y un experto en páginas web de Valencia. Sus perfiles han sido borrados, así como los tuits lanzados contra el niño de ocho años.