Las Provincias

Tres responsables de una residencia del Camp del Turia, investigados por la muerte de un anciano

  • La familia del hombre de 76 años denunció un trato negligente y un juez de Llíria instruye otro caso del mismo centro tras fallecer una mujer

El juzgado de instrucción 1 de Llíria ha citado como investigados a dos responsables y un médico de una residencia de ancianos de Camp de Turia tras la muerte de un interno de 76 años. Su familia, residente en Valencia, presentó una denuncia contra el centro de la tercera edad al entender que el fallecimiento guardaba relación con un trato negligente. Al poco tiempo otra familia, esta vez de una anciana, interpuso otra denuncia por motivos similares. Ambos casos siguen en fase de instrucción.

El primero de los casos, que avanzó LAS PROVINCIAS, fue denunciado en febrero del año pasado por los hijos del mayor, que falleció tres meses antes. Olimpia López y sus hermanos acusan a los responsables del centro de un homicidio imprudente por lo que consideran «graves negligencias» en el cuidado de su padre. Según su versión, «el abandono que sufrió allí acabó por causarle la muerte».

Se refirieren a «ataduras durante varias horas», «mala nutrición», «llagas sin curar» y «formación de infecciones tras muchas horas sin moverlo», así como «falta de limpieza de excrementos». Y están convencidos de que la muerte del hombre por una infección es causa directa de esta supuesta falta de cuidado, más que del deterioro propio de la edad. Y de ahí su decisión de acudir a los tribunales.

Tras abrir una investigación, el juez de Llíria cito como investigados a los dos responsables de la residencia y al médico. Fue el pasado 31 de mayo. A grandes rasgos, declararon que el centro de la tercera edad tenía los permisos en regla y con el personal dado de alta. También defendieron la correcta actuación de los responsables del centro. De momento, un informe forense corrobora su versión. Según fuentes próximas al caso, considera que la intervención de la residencia fue correcta y que las complicaciones de salud, derivadas de la falta de movilidad, se trataron adecuadamente.

El mismo juzgado mantiene abierta otra investigación sobre la misma residencia en relación a la muerte de una mujer. Encarna Lozano, de 80 años, falleció a mediados de enero de 2015 por la infección de una úlcera. En su denuncia, la familia apreció posibles delitos de malos tratos y homicidio imprudente.

Consideran que la mujer no recibió el cuidado necesario durante su estancia en el centro a finales de 2014. Y eso, siempre según su versión, derivó en una úlcera por presión que ya estaba muy infectada cuando sus parientes decidieron sacarla de la residencia. Poco después, la mujer murió en un hospital.

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