Las Provincias

Acusan a un guardia civil y a otras dos personas de torturar a un hombre que molestaba a mujeres

  • Los hechos se produjeron el 18 de febrero de 2014, cuando la víctima circulaba con su bicicleta por las proximidades de Oropesa, momento en el que fue interceptado

La sección primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha comenzado el juicio contra un guardia civil y el jefe de seguridad de un complejo de Oropesa a quienes la fiscal acusa de torturar a un hombre que supuestamente molestaba a trabajadoras de la urbanización. Además, otro empleado de la empresa está procesado por omisión del deber de perseguir delitos. Los tres han negado las acusaciones.

El fiscal pide para el agente una pena de tres años y seis meses de prisión, inhabilitación por diez años y multa de 600 euros por torturas y lesiones. Para otro de los acusados de los mismos delitos -jefe de seguridad del complejo-, el ministerio público reclama 18 meses de prisión y la misma multa mientras que para el empleado solicita año y medio de cárcel.

Según el escrito de conclusiones provisionales de la fiscal, los hechos se produjeron el 18 de febrero de 2014, cuando la víctima circulaba con su bicicleta por las proximidades de Oropesa, momento en el que fue interceptado. El jefe de seguridad y un empleado le dijeron que debía esperar porque venía de camino la Guardia Civil. Al poco tiempo, se personó una patrulla con dos agentes, y uno de ellos requirió al hombre para que se identificara, puesto que, al parecer, había estado en las oficinas molestando a las trabajadoras.

Aunque, en un principio, el hombre se negó a identificarse, posteriormente entregó su DNI y efectos. Entonces, el agente acusado le dijo a la víctima que les siguiera, al mismo tiempo que indicó a su compañero que cogiera el vehículo, diera la vuelta y le esperara en una rotonda. Los acusados fueron con la víctima hasta la rotonda más próxima y tomaron un camino, donde la metieron junto a unos árboles.

El agente acusado preguntó al hombre si era de Siria, y cuando éste repondió afirmativamente, le dijo que estaba aquí "de prestado", que faltaba el respeto a las mujeres, al mismo tiempo que le abofeteó, según la fiscal. A continuación, el jefe de seguridad de la urbanización le dio un puñetazo, por lo que el hombre cayó al suelo, donde éste mismo acusado y el guardia civil empezaron a agredirle con patadas, causándole lesiones. Mientras éstos le agredían, -según la fiscal- el tercer acusado se encontraba presenciando la agresión sin realizar actividad alguna.

"Manía persecutoria"

El guardia civil ha negado la agresión y ha señalado que el denunciante tenía "una manía persecutoria" puesto que cuando le denunció tras resistirse a identificarse ya mostró una "actitud chulesca" y se cabreó. Según ha dicho: "para mi punto de vista, este señor no está bien". Así mismo, los otros dos acusados han negado los hechos.

El agente ha declarado que su intervención se debió a un requerimiento por parte de la seguridad de la urbanización, en el que se indicaba que un hombre había entrado en una zona restringida y estaba molestando a una chica, por lo que fue identificado. Sin embargo, ha negado la agresión y ha explicado que pidió a su compañero que diera la vuelta al coche porque estaban en sentido contrario.

Asimismo, le pidió que le esperara en la rotonda, pues iría andando porque tenía que hablar unos temas personales con el jefe de seguridad. Mientras tanto, según ha dicho, la víctima les sobrepasó con su bicicleta y se adentró en un camino, donde había un grupo de chicas, por lo que llegaron hasta el principio del mismo y, al ver que no pasaba nada, se dieron la vuelta.

Los otros dos acusados, durante sus declaraciones, han confirmado la versión del guardia civil, y han asegurado que no existió agresión. El jefe de seguridad ha apuntado al respecto que cree que el hombre les cogió "rabia" porque "no le dejábamos hacer lo que él quería" con las mujeres. Al respecto, ha añadido que a veces eran requeridos por los empleados porque el hombre molestaba a mujeres, algunas de las cuales presentaron denuncia.

Por su parte, la víctima ha manifestado que los tres acusados le llevaron a un camino de tierra con árboles y el agente acusado y el jefe de seguridad le empezaron a pegar, mientras que el tercer acusado lo vio todo. Además, ha explicado que el guardia civil le indicó: "Como tú tenemos mucho aquí", mientras que el jefe de seguridad le tiró la bicicleta y le dijo que no quería verle por allí.